
Cuenta la historia que la Santísima Virgen de Fátima se le apareció a la niña Lucía Do Santos cuando apenas tenía 10 años de edad. Años después, Lucía eligió el camino religioso y se convirtió en hermana, dedicando su vida a la fe hasta su muerte, a los más de 90 años. Durante la visión, la Virgen le dijo que ella quedaría en este mundo para difundir la devoción de su inmaculado corazón.
Como imagen milagrosa, la ciudad de Loja también posee una efigie de un metro y medio, ubicada en la parte alta de la iglesia de San Francisco, desde donde cubre con su manto a los habitantes de la ciudad de Loja e intercede por ellos ante su hijo, Jesucristo. Además, cuenta con una capilla especial para las celebraciones eucarísticas. (I)
