
Una de las fiestas religiosas más grandes del cantón Espíndola, es en honor a la Santa Cruz El Tablón, de la parroquia Santa Teresita. Los 6 priostes -quienes cada año cambian- iniciaron ya con los preparativos.
A decir del síndico Robert Chuquihuanca Jiménez, aún falta un poco más de dos meses para las festividades, pero ya iniciaron las primeras actividades porque el tiempo pasa rápido. “Hay que empezar con el adecentamiento del camino que conduce al cerro, la poda de árboles frondosos y maleza, además, continuar con las labores de la construcción de la urna de la imagen y solicitar con tiempo la eucaristía con el sacerdote del cantón, padre Ángel Ocaña”.
Como es tradición, la festividad la celebran la segunda semana de mayo, este año podría desarrollarse entre el 10 o 17 —dependiendo de la disposición del sacerdote y los priostes—.
La batuta la llevan 6 priostes, quienes en el mes de abril reciben el tradicional castillo de comida o “tumba” de un prioste anterior.
Recordar que las fiestas de la Cruz, en el Tablón la celebran desde hace más de 100 años. La historia relata que la imagen fue colocada porque el cerro crecía a un ritmo acelerado y también los animales como el ganado bovino y ovejas se morían o eran cazados por depredadores salvajes (osos, tigres, zorros, entre otros).(I).
Croninúmero
Para llegar a la Santa Cruz, son 2 horas caminando desde la cabecera parroquial de Santa Teresita.
Cada año, el número de devotos incrementa. En el 2024 estimaron que hubo alrededor de 800 personas.
Recuadro
El castillo de comida o “tumba” es una tradición de los pueblos, donde una persona coloca en un soga o palo, todo tipo de alimentos de primera necesidad e incluyen racimas de guineo y plátanos. La persona que recibió, en la misma cantidad o más debe ser devuelto el año siguiente.
