En Piñas, provincia de El Oro, intensas lluvias durante la noche del viernes 28 de febrero desencadenaron un aluvión devastador que ha dejado dos fallecidos —un niño de 8 años y un adulto— y tres heridos, según informó la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. Cerca de las 11:00 del sábado 1 de marzo se confirmó el hallazgo del cuerpo del adulto entre los escombros.
El desastre obligó a evacuar a 60 familias (alrededor de 400 personas) hacia el Coliseo José Gallardo Moscoso y el Albergue San Vicente de Paúl. Diez viviendas quedaron totalmente destruidas, mientras que otras 60 sufren daños considerables; numerosos enseres, desde electrodomésticos hasta colchones y almohadas, han quedado sepultados en el lodo, y algunos vecinos denuncian la ausencia de agua y servicio eléctrico.
Autoridades locales, en coordinación con el equipo técnico de gestión de riesgos, Policía Nacional, Fuerzas Armadas y bomberos de Piñas y Portovelo, se encuentran en labores de evacuación y recopilación de información para activar los recursos necesarios. Mientras tanto, los residentes se arman con palas y sogas para limpiar el lodo de sus hogares, enfrentándose a caminos obstruidos por escombros y vehículos destrozados.
El escenario en Piñas refleja una situación de llanto y desesperación, con vecinos buscando entre los restos algo que pueda salvar sus recuerdos y pertenencias, en medio de un contexto de incertidumbre y necesidad urgente de auxilio.

