Seis muertos y más de 1.000 evacuados por intensas lluvias en Bahía Blanca, Buenos Aires

El alcalde Federico Susbielles detalló que «gran parte de la ciudad sigue bajo agua». Además, se prevé que el número de víctimas fatales aumente en Bahía Blanca, Buenos Aires, tras una tormenta que descargó más de 400 milímetros de lluvia.

Seis personas perdieron la vida y más de 1.000 fueron evacuadas en Bahía Blanca, al sur de la provincia de Buenos Aires, debido a las fuertes lluvias que inundaron viviendas, hospitales, destruyeron caminos y provocaron cortes de energía por seguridad.

En un video difundido al caer la tarde, el alcalde Federico Susbielles informó que, aunque la lluvia había cesado tras comenzar en la madrugada, «gran parte de la ciudad sigue inundada» y pidió a los habitantes que no salieran de sus casas. El comunicado oficial de la alcaldía confirmó que la cifra de muertos asciende a seis, y al menos cinco de ellos fallecieron en la vía pública. Las autoridades no descartan que haya más víctimas fatales en la ciudad.

La tormenta dejó más de 400 milímetros de lluvia en solo ocho horas, un volumen que casi equivale a la lluvia anual total en Bahía Blanca. El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, destacó que este evento es sin precedentes, superando la tormenta más fuerte registrada en 1930, que alcanzó los 175 milímetros.

Como consecuencia, gran parte de la ciudad, que alberga uno de los principales puertos de Argentina y cuenta con una población de 350.000 habitantes, quedó sin electricidad. Posteriormente, el suministro fue suspendido a petición de las autoridades locales por motivos de seguridad.

El hospital interzonal de Agudos José Penna, uno de los más importantes de la ciudad, sufrió inundaciones en sus salas de internación, lo que obligó a evacuar a pacientes y personal. El gobierno provincial informó que el Ejército colaboró en el traslado de pacientes mientras se realizaban evaluaciones de los daños.

El Servicio Meteorológico Nacional emitió un alerta naranja para el sur de la provincia, mientras varios municipios instaron a la población a evitar salir de sus casas. El gobierno nacional envió fuerzas federales y de prefectura, que ayudaron a los damnificados con botes inflables. Además, el ministro de Defensa, Luis Petri, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, viajaron a la zona afectada.

La alcaldía de Bahía Blanca precisó que, mientras persistan las lluvias, solo podrán realizarse movilizaciones con maquinaria pesada.

La cantidad de lluvia acumulada ha duplicado la media histórica. Residentes de la ciudad, como Flavia Viera Romero, relataron que el agua entró en sus hogares hasta un metro y medio de altura. «No podemos salir, seguimos atrapados en el camión con un metro de agua aún», comentó.

Imágenes de televisión y videos compartidos por los vecinos muestran a personal médico evacuando a bebés de la sala de neonatología del hospital, con la ayuda del Ejército.

La ciudad permanece bajo alerta roja por nuevas tormentas, y la alcaldía ordenó el cese de todas las actividades y el cierre del aeropuerto local. Las calles de Bahía Blanca, que tienen pendiente hacia el mar, amplificaron la fuerza de las corrientes, arrastrando vehículos y objetos.

Bahía Blanca tiene un triste historial de desastres climáticos. El último de ellos ocurrió en diciembre de 2023, cuando un temporal de viento causó 13 muertes, derrumbó viviendas y causó daños millonarios en la infraestructura local.