Un hombre armado fue abatido por agentes del Servicio Secreto en las inmediaciones de la Casa Blanca la noche del 8 de marzo. Según un portavoz, la policía local había alertado sobre un «suicida» proveniente de Indiana.
El sospechoso fue ubicado cerca de la residencia presidencial y, tras una confrontación armada, los agentes dispararon. Fue trasladado a un hospital, pero su estado de salud es desconocido.
No se ha confirmado si Donald Trump era un objetivo. El Servicio Secreto refuerza su vigilancia tras los atentados sufridos por el mandatario en campaña. La policía de Washington investiga el incidente.

