Por segunda vez en una semana, las instalaciones de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) en Guayaquil han sido blanco de actos vandálicos.
La mañana del 15 de marzo, las puertas de vidrio de su sede en el Parque Samanes fueron destruidas. Arcsa denunció el ataque ante la Fiscalía General del Estado, advirtiendo que pone en riesgo la seguridad de sus bienes e información.
“En la madrugada de hoy, fueron destruidas las puertas de acceso a nuestra Coordinación Zonal 8”, informó el organismo en su cuenta de X.
Este incidente ocurre días después de que, el 13 de marzo, Arcsa reportara daños en su sistema de climatización.
Las denuncias del organismo estatal se producen en un contexto de tensión política entre el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, y funcionarios del Gobierno Nacional, liderado por el presidente Daniel Noboa.

