
En Chuquiribamba, la fe y la tradición se entrelazan en una de las festividades más importantes de la parroquia: la celebración en honor a San Vicente Ferrer junto a las tradicionales escaramuzas. Este 2025, los alcaldes de la festividad son Ángel Raúl Enríquez y su esposa María Juana Díaz, quienes esperaron 4 años para ocupar este cargo.
Fiesta
Este año, la festividad a San Vicente Ferrer conmemorará 101 años de tradición. Para esta ocasión, la familia Enríquez Díaz ha preparado una programación extensa.
A partir del viernes 25 de abril, las actividades religiosas iniciarán con el toque de campanas al mediodía y el repique a las 14h00. Luego, a las 19h00, realizarán el rezo del santo rosario y la novena de San Vicente Ferrer, seguido de la misa solemne y un programa sociocultural.
El sábado 26 de abril, los priostes de Chuquiribamba y Loja, junto con el alcalde de la festividad, participarán en la misa de vísperas y posteriormente en el baile de confraternidad.
Finalmente, el domingo 27 de abril, día central de la celebración, las actividades se trasladarán a la pampa de Cocheturo, en donde a partir de las 09h00, darán inicio al evento con la participación de aproximadamente 300 caballos y sus jinetes, incluyendo la presencia de caballos peruanos de paso. Durante el transcurso del día, premiarán a los mejores números presentados, coronarán a la reina de la festividad, dignidad que este año recayó en Shely Medina, y se llevarán a cabo presentaciones de poesía y danza en honor al santo más querido de Chuquiribamba.
Compromiso y devoción
En diálogo con Diario Crónica, el alcalde de las escaramuzas explicó que ocupar este cargo es un proceso que requiere paciencia, ya que existe una lista de personas interesadas. En su caso, esperó cuatro años para asumirlo, motivado por los milagros que ha recibido y sigue recibiendo. También reveló que organizar esta festividad implica una inversión considerable, que en su caso asciende a aproximadamente USD 15.000.
Para que más personas conozcan de este evento, extendió la invitación a la ciudadanía para que asista a la festividad, destacando que ofrecerá leche de tigre y compartir para los presentes.
Historia
La tradición de las escaramuzas en Chuquiribamba se remonta a 1837, cuando originalmente estaban dedicadas a San Juan Bautista, patrón de la parroquia. Sin embargo, en 1924, con la llegada del párroco Carlos Eguiguren, quien tenía una profunda devoción a San Vicente Ferrer, le atribuyó a este santo el primer milagro en el lugar. Este hecho motivó al sacerdote a solicitar que las festividades se realicen en su honor y desde entonces, la celebración ha perdurado en el tiempo.
Cronidato
Además, en abril, Chuquiribamba conmemorará 115 años de parroquialización. Rommel Aguinsaca, presidente del Gobierno Parroquial, anunció que, como parte de esta celebración, las actividades iniciarán el lunes 21 de abril con eventos productivos y ganaderos, una sesión solemne, juegos deportivos y una noche cultural.
Chuquiribamba se ubica a 49.1 km de la ciudad de Loja, con un tiempo de traslado en vehículo de aproximadamente 1 hora y 15 minutos. Además de su riqueza cultural y religiosa, la parroquia es reconocida por su exquisita gastronomía, en la que destaca el cuy acompañado de su tradicional horchata, una bebida refrescante muy apreciada por propios y visitantes.
