El magnate Carlos Slim, el hombre más rico de América Latina y líder en telecomunicaciones y construcción, está negociando con el Gobierno de México para incursionar en proyectos de gas natural y petróleo. La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha reconocido la posibilidad de que las filiales del empresario firmen un contrato mixto con Pemex para invertir en el campo de gas natural e hidrocarburos líquidos Ixachi, ubicado en Veracruz.
“Sí, se está analizando con las empresas del Grupo Slim y revisando en el marco de las nuevas leyes energéticas”, señaló la mandataria. Sin embargo, el conglomerado del magnate declinó hacer comentarios sobre el tema.
El interés de Slim en el sector energético ha ido en aumento. En julio pasado, su grupo empresarial firmó un contrato con Pemex para desarrollar Lakach, un campo de gas natural en aguas profundas del Golfo de México. Descubierto en 2006, este yacimiento ha enfrentado dificultades para conseguir inversión y desarrollo, pero con la participación del multimillonario, se estima un desembolso superior a los USD 1.000 millones.
“Es un proyecto complicado, que debe ser ejecutado por técnicos altamente calificados”, declaró Slim en su más reciente conferencia de prensa en febrero.
Expansión en el sector petrolero
Para fortalecer su presencia en el sector, Slim adquirió Petrobal en junio de 2024 por USD 530 millones, asegurando acceso a ingenieros petroleros con experiencia. Petrobal, fundada por la familia Baillères en la apertura energética de 2023, poseía el 50% de los campos Ichalkil y Pokoch, ubicados en aguas someras frente a Tabasco. En enero pasado, estos campos produjeron aproximadamente 11.500 barriles diarios de crudo, según la Comisión Nacional de Hidrocarburos.
Grupo Carso también participa en Zama, uno de los yacimientos más relevantes del sexenio pasado, ubicado en el Golfo de México y operado por Pemex en sociedad con la estadounidense Talos Energy. En 2023, Slim adquirió el 49,9% de Talos México por USD 125 millones y ha incrementado su participación en la matriz estadounidense hasta un 24%.
Pemex y la necesidad de inversiones privadas
La posibilidad de que Slim incremente su participación en proyectos con Pemex llega en un momento crítico para la petrolera estatal. Aunque su Plan de Trabajo 2025-2030 prevé una inversión de 220.000 millones de pesos (USD 10.785 millones) para exploración y la perforación de 269 pozos, Pemex enfrenta sérios problemas financieros. A enero de 2025, su producción diaria era de apenas 1,3 millones de barriles, y adeuda más de USD 24.000 millones a proveedores, con una deuda total de USD 97.600 millones.
Gas natural: una apuesta estratégica
El interés del Gobierno de Sheinbaum en Ixachi responde a la creciente importancia del gas natural. Este campo es el principal productor nacional, con 626 millones de pies cúbicos diarios. Actualmente, México depende de importaciones de Estados Unidos para satisfacer su demanda, que asciende a 8.000 millones de pies cúbicos diarios, mientras que la producción local es de apenas 3.400 millones.
Para reducir esta dependencia, Pemex planea aumentar su producción de gas natural a 5.000 millones de pies cúbicos diarios entre 2025 y 2030, con una inversión de 238.000 millones de pesos (USD 11.667 millones). Sin embargo, este objetivo requiere capital privado, tecnología e ingeniería especializada.
La participación de Slim en estos proyectos podría marcar un precedente para el modelo de inversión mixta que busca el gobierno, mientras que para el magnate representa una oportunidad estratégica para consolidarse en el sector energético.

