El Vaticano volvió a hacer historia este 8 de mayo de 2025. Tras una intensa jornada en la Capilla Sixtina, los 133 cardenales electores lograron consenso en la cuarta votación del cónclave, anunciando la elección del nuevo papa con la esperada fumata blanca.
A las 21:00 hora local, una columna de humo blanco emergió de la chimenea de la Capilla Sixtina, mientras las campanas de la Basílica de San Pedro repicaban con fuerza. Más de 30.000 fieles reunidos en la plaza estallaron en júbilo: la Iglesia tiene nuevo líder.
El nuevo pontífice, sucesor del papa Francisco, necesitó al menos 89 votos —dos tercios del total— para ser elegido. Se trata del 267º papa en la historia de la Iglesia católica, y su elección se dio en el cónclave más diverso y numeroso registrado, con cardenales provenientes de más de 70 países.
¿Quién es el nuevo papa?
En minutos, el cardenal protodiácono Dominique Mamberti aparecerá en la loggia central de la Basílica de San Pedro para pronunciar el tradicional anuncio en latín: “Habemus Papam”, seguido del nombre del elegido y el que ha escogido como su nombre papal. La elección de ese nombre ofrecerá pistas sobre el enfoque y prioridades del nuevo pontífice.
Como dicta la tradición, el nuevo papa habrá pasado por la sacristía conocida como “la habitación de las lágrimas”, donde podrá vestirse con uno de los tres hábitos blancos preparados para él. Luego, volverá a la Capilla Sixtina, donde recibirá el homenaje de los cardenales antes de presentarse al mundo desde el balcón papal.
¿Y ahora qué?
Con esta elección se marca el inicio de una nueva etapa para la Iglesia, que agrupa a más de 1.400 millones de fieles en todo el planeta. Quedan en el aire muchas preguntas: ¿será un papa reformista o conservador? ¿Vendrá de Asia, África o América Latina? ¿Regresará el papado a Italia después de casi medio siglo?

