La mañana del 9 de mayo, Ulises Bravo, quien lideraba la Asociación de Agentes Civiles de Tránsito de Manta, fue víctima de un ataque armado mientras se encontraba en un taller del barrio Buenos Aires, donde realizaba arreglos a su vehículo.
Según información preliminar de la Policía Nacional, los responsables serían al menos dos sicarios que se movilizaban en un automóvil y utilizaron un arma de calibre 9 mm para perpetrar el crimen.
Bravo ya había sido blanco de un atentado anterior, ocurrido el 17 de abril, cuando fue atacado junto a otros dos agentes. En esa ocasión lograron huir, pero su vehículo cayó por un barranco en el sector Las Vegas de la parroquia Eloy Alfaro.
Este nuevo hecho de violencia se suma a una preocupante cadena de asesinatos: desde 2022, al menos 11 personas vinculadas a la institución de tránsito de Manta han sido asesinadas, en un contexto marcado por la creciente presencia de mafias criminales relacionadas con el narcotráfico en la zona.

