
Mercedes Tinoco Criollo es una madre que a sus 70 años continúa laborando y demostrando que la edad solo es un número. Con la venta de ropa crio y educó a sus 7 hijos ( 3 hombres y 4 mujeres); uno falleció.
Labor
Ella toda su vida se ha dedicado al comercio. Relató que llegó un mes de agosto de 1998, al Centro Comercial Reina de El Cisne, cuando recién estaba abriéndose el mercado, especialmente la segunda planta y había puestos abandonados, pero por más ofrecimientos de las autoridades, nadie deseaba utilizarlos. Las ventas eran casi nulas.
“Inicié en el local 221, donde tenía una máquina de coser, arreglaba la ropa y vendía algunas prendas. Con el ir y venir del tiempo, el dueño del local que estaba frente al mío, siempre lo dejaba abandonando debido a que comercializaba sus productos en otros lugares. También ese espacio era el sitio donde mis hijos jugaban, ya que no tenía con quien dejarlos, pese a la prohibición de tenerlos en nuestros negocios”, relató.
Pasó un largo tiempo y el dueño del local le ofreció que lo ocupara, él dejaba el mercado. Al ver que tenía un amplio espacio lo aceptó.
Educación
Con este trabajo sacrificado de la venta de prendas de vestir para hombres y mujeres, y el apoyo de su pareja logró dar educación a sus progenitores (Ximena, Danny, Jimmy, Elizabet, Bladimir y Soledad Armijos Tinoco), quienes son profesionales y tienen sus familias.
Actualmente, las ventas han disminuido por mucha competencia de la venta ambulante. “Todos tenemos el derecho al trabajo, pero de manera ordenada”, añadió.
Afirmó que “nosotras somos mujeres valientes, guerreras que luchamos por el porvenir de nuestros hijos. Una madre cada día tiene múltiples dones: valientes, luchadoras, sacrificadas, trabajadoras y entregadas al servicio a la comunidad, así como también a la familia”.
Considera que este don de ser madre, es el regalo más grande del Creador porque se trae al mundo a todo ser que —toda la vida nos dirá mamá, así tenga su hogar—.(I).
