Hidroponía: tecnología eficiente que aún ‘no despega’ entre los agricultores lojanos

Solo el 3% de agricultores en Loja aprovecha los beneficios de la hidroponía.

La hidroponía es una tecnología de producción agrícola que permite cultivar sin utilizar el recurso suelo, basándose en soluciones nutritivas y en el uso eficiente del agua. A pesar de ser una innovación que optimiza la producción en espacios reducidos y condiciones controladas, en Loja, profesionales estiman que apenas el 3% de los agricultores han implementado este método.

Situación

Miguel Ángel Tapia Peralta, ingeniero agrónomo y productor, explicó a Diario Crónica que, esta técnica permite aprovechar de mejor manera el recurso hídrico, lo que no solo mejora el rendimiento por superficie cultivada, sino que también representa una oportunidad para mitigar los efectos de fenómenos climáticos cada vez más frecuentes.

“El año pasado tuvimos una deficiente precipitación, y ahora, en cambio, enfrentamos lluvias intensas que también interfieren en los procesos de producción”, señaló.

Frente a un posible estiaje pronosticado por el Inamhi desde septiembre, la hidroponía cobra relevancia, ya que es desarrollada en invernaderos con condiciones controladas. De este modo, los cultivos pueden protegerse tanto del exceso de lluvia como de la escasez de agua, optimizando los recursos disponibles y garantizando una producción más estable.

Actualmente, esta técnica se aplica principalmente en el cultivo de hortalizas de hoja como lechuga, acelga, culantro y perejil. Además, en Saraguro, el cultivo de fresa bajo este sistema ha dado resultados positivos, demostrando su potencial en otras variedades.

Otra de las ventajas de la hidroponía es el tiempo de cosecha. Tapia indica que, por ejemplo, una lechuga cultivada de forma convencional tarda un mes y medio en estar lista tras el trasplante, mientras que con hidroponía este tiempo puede reducirse notablemente a una semana.

No obstante, el costo inicial de implementación sigue siendo una barrera para muchos agricultores. El sistema requiere inversiones en infraestructura como bombas, estructuras de soporte y tubos PVC para el cultivo, lo que representa un gasto superior en comparación con la agricultura tradicional. Sin embargo, una vez que el sistema está instalado, los costos se reducen debido al aumento de productividad en menor superficie, lo cual permite recuperar la inversión con mayor rapidez.

“Hay tecnologías de hidroponía que pueden adaptarse a diferentes presupuestos. Si se opta por un sistema artesanal, se pueden usar materiales reciclables, y el costo puede rondar los USD 20 o 30 por metro cuadrado para producir lechuga. Pero si se busca un sistema más tecnificado, el costo puede alcanzar entre USD 200 y 300 en un área de 100 metros cuadrados”, explicó.

A pesar de sus ventajas, este sistema no puede instalarse en cualquier zona. Su implementación es más viable en lugares con clima templado a frío, ya que los invernaderos permiten mantener las condiciones adecuadas. “Si se coloca un invernadero en Zapotillo, por ejemplo, las temperaturas podrían incrementarse demasiado y requerir un mayor control. Por eso, esta tecnología se adapta mejor a zonas como Loja o Saraguro, donde ya hay experiencias exitosas”, detalló.

Finalmente, Tapia resalta que, aunque la hidroponía representa una mejora significativa para el sector agrícola, su adopción en Loja es limitada, representando solo el 3%. Situación que atribuye, en gran parte, al desconocimiento, la falta de apoyo institucional y las barreras económicas. Aun así, considera que, frente a eventos climáticos extremos, como lluvias intensas o sequías prolongadas, este sistema se convierte en una opción rentable y sostenible para el campo en la provincia.

En tiempos de sequía, otra de las recomendaciones que da el profesional es optar por el riego tecnificado, mediante sistemas como el goteo o la microaspersión, ya que permiten reducir el desperdicio de agua y dirigirla de forma eficiente a las raíces de los cultivos. También sugiere la labranza en curvas de nivel o terrazas, una práctica que evita la escorrentía del agua y favorece su infiltración en el suelo, ayudando a conservar la humedad por más tiempo.