El movimiento Revolución Ciudadana anunció este jueves 29 de mayo la expulsión del asambleísta Sergio Peña, luego de que este respaldara el informe para el primer debate del proyecto de ley contra la economía criminal y mantuviera un abierto desacuerdo con la excandidata presidencial Luisa González.
En un comunicado, el movimiento calificó su actuación como un “acto de traición, deslealtad y oportunismo”, y señaló que Peña llegó al poder gracias al respaldo de un electorado que creyó en un proyecto progresista y transformador, del cual —afirman— hoy se ha apartado por intereses personales.
La medida reduce a 65 el número de asambleístas de la bancada de la Revolución Ciudadana.
Peña respondió asegurando que su voto a favor del proyecto impulsado por el presidente Daniel Noboa obedeció a que logró introducir cambios que resguardan los derechos ciudadanos y evitan excesos por parte de las fuerzas del orden. Además, rechazó haber cambiado de bando político y criticó a ciertos líderes del correísmo por imponer criterios sin apertura democrática:
“Ser orgánico no significa obedecer ciegamente a dos o tres personas”, señaló.

