Con 82 votos a favor, la Asamblea Nacional aprobó este 3 de junio de 2025 una reforma parcial al artículo 5 de la Constitución, eliminando la prohibición expresa de establecer bases militares extranjeras en territorio ecuatoriano.
La propuesta fue impulsada por el Gobierno de Daniel Noboa con el objetivo de fortalecer la lucha contra la inseguridad, y contó con el respaldo de Acción Democrática Nacional (ADN), el Partido Social Cristiano (PSC), una facción de Pachakutik y varios legisladores independientes.
¿Qué cambia?
El texto vigente establecía que “Ecuador es un territorio de paz” y prohibía explícitamente la instalación de bases extranjeras con fines militares. La nueva redacción mantiene únicamente la primera parte, eliminando la restricción, lo que abre la puerta a eventuales acuerdos militares con potencias extranjeras, si así lo decide el Ejecutivo de turno.
Argumentos a favor
Durante el debate, la asambleísta oficialista Nataly Morillo justificó la reforma como una medida necesaria ante la amenaza que representan organizaciones criminales transnacionales que, según dijo, ya han penetrado estructuras del Estado.
Adrián Castro (ADN) respondió a críticas de la Revolución Ciudadana señalando la supuesta responsabilidad del correísmo en el ingreso de grupos delictivos al país y cuestionó la coherencia de su postura sobre soberanía.
Desde el PSC, el legislador Alfredo Serrano recordó que una situación similar se vivió hace 26 años con la base de Manta, y aclaró que aprobar la reforma no implica una instalación inmediata de tropas extranjeras. Además, hizo un llamado a mantener un debate con altura y respeto, criticando los ataques cruzados entre bancadas.
Posturas en contra
La bancada de la Revolución Ciudadana rechazó la propuesta, argumentando que representa una amenaza a la soberanía nacional y puede comprometer la neutralidad del país frente a conflictos internacionales.
El asambleísta Ricardo Patiño advirtió que, aunque hoy no exista intención de establecer bases extranjeras, el cambio constitucional abre la posibilidad para que futuros gobiernos —incluso autoritarios— tomen decisiones peligrosas, como permitir presencia militar de países como Corea del Norte, dijo en tono crítico.

