El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este 4 de junio el aumento de los aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio del 25% al 50%, con el objetivo de fortalecer la industria nacional. La medida, que ya entró en vigor, podría escalar las tensiones en el comercio internacional.
Desde su retorno a la Casa Blanca en enero, Trump ha retomado su política proteccionista con una serie de incrementos arancelarios, argumentando la necesidad de proteger el empleo y la producción estadounidense frente a la competencia extranjera.
En un decreto presidencial, Trump justificó la duplicación de los aranceles al afirmar que, si bien las tarifas del 25% lograron estabilizar los precios internos, no han sido suficientes para que las industrias del acero y aluminio alcancen un nivel sostenible de utilización de su capacidad productiva.
Actualmente, Estados Unidos importa cerca del 50% del acero y aluminio que consume. El incremento del arancel afectará a varios países, incluido Ecuador. Sin embargo, Reino Unido fue excluido temporalmente de esta medida, mientras avanza en sus negociaciones comerciales con Washington.
Su tasa actual del 25% se mantendrá hasta nuevo aviso. La decisión llega tras una comunicación oficial enviada por la administración estadounidense a sus principales socios comerciales, recordándoles que se acerca el fin de la “pausa arancelaria” anunciada en abril, en el marco de las políticas de “aranceles recíprocos”.

