
El contrabando en la región sur del país es una problemática difícil de erradicar. Los emprendedores son los más perjudicados; según exautoridades y transportistas, falta más control en el límite fronterizo con Perú, ya que cada día personas ingresan mercadería a territorio ecuatoriano sin ser revisados.
Situación
En la provincia de Loja, la frontera Ecuador-Perú inicia en Macará y culmina en Espíndola, disponiendo tres puentes internacionales por los que pueden cruzar las personas, aunque los de mayor aglomeración —por el buen estado de las vías— son los de Macará y Zapotillo.
A decir de Jefferson Reyes, comerciante de un mercado local, los accesos tanto a los dos países en la actualidad se han convertido en puertas abiertas al tránsito libre —en los puestos de control no hay vigilancia—; las personas ingresan y salen como si fueran en su propia casa porque no hay personal de seguridad como policías o agentes de aduanas, en el caso de existir evitan realizar los registros correspondientes.
Por ejemplo, en el puente Internacional Macará, uno de los ingresos oficiales al Perú y el Ecuador, el trayecto es libre sin obstáculos, especialmente los días miércoles, jueves y viernes no solicitan un registro de personas o vehículos.
“Algo similar sucede a 89 kilómetros, en el puente de Lalamor en Zapotillo, la situación es más compleja aún, cada día pasan camiones de carga o personas caminando con mercadería y no hay registro. A pesar que hay personal policial, migración y Aduanas de ambos países”, refirió Gregorio Ríos, exconcejal del cantón fronterizo de Zapotillo.
Añadió que cualquier criminal, delincuente o prófugo de la justicia puede pasar sin ninguna novedad y evadir a la ley, es más, cree que bandas de los GDO estarían contratando personas para que atenten contra la vida y luego cruzan la frontera para que todo quede en nada.
Como exautoridad pudo conocer de primera mano, que los controles militares y policiales, si bien han logrado disminuir el contrabando, no han podido eliminarlo, pues las personas también han implementado estrategias, una de estas es enviar camionetas señuelos para luego pasar la mercadería: ropa, zapatos, cigarrillos y más, generando enormes pérdidas a los comerciantes ecuatorianos.
Por ejemplo, en Zapotillo, un par de zapatos que antes costaba a USD 12 o USD 15, en la actualidad lo venden hasta USD 10 con productos del Perú; algo similar ocurre con el arroz, maíz, cebolla, entre otros.
Cebaf
Loja cuenta con el Centro Binacional de Atención en Frontera (Cebaf) en Macará, el mismo que fue inaugurado el 14 de junio de 2023. Según el conductor de transporte de pasajeros, Jamil Cevallos, al lugar le hace falta presencia de entidades tanto de Ecuador y Perú, incluso ciertos días no funciona.
“Lo preocupante es que la mayoría de veces no hay el control respectivo. Siempre he ido al Perú y de los últimos 10 viajes apenas 2 me estancaron para revisión, lo hicieron kilómetros más adelante en operativos esporádicos que efectuaba el Ejército Ecuatoriano o la Policía Nacional”, afirmó.
Controles
En ese contexto, las unidades militares de la Brigada de Infantería N° 7, informaron que, han intensificado sus operaciones militares, ejecutando controles de armas, municiones y explosivos en las principales vías. Estas acciones forman parte de una estrategia integral de apoyo a la seguridad ciudadana y al control del orden interno. Labor similar realiza la Policía Nacional en sus distritos de competencia.(I).
Croninúmero
Según transportistas, alrededor de 5 a 10 carros con mercadería llegan al Ecuador por los puentes, sin contar los que cruzan por pasos clandestinos.
Contrabando de combustible; este es el producto decomisado con mayor frecuencia.
La provincia de Loja cuenta con tres puentes internacionales: Espíndola, Zapatillo y Macará, los dos últimos con vías de primer orden.
