Rotura del SOTE suspende bombeo de crudo y obliga al cierre vial en la Amazonía

Una nueva rotura en el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) provocó este lunes 16 de junio de 2025 la suspensión del bombeo de petróleo y el cierre total de un tramo clave de la vía “Y” de Baeza – El Reventador, en la provincia de Sucumbíos.

Según informó Petroecuador, la rotura se produjo a la altura del kilómetro 86, en el sector El Reventador, aparentemente como consecuencia de un movimiento en masa (deslizamiento de tierra). Como medida de contingencia, se activó un protocolo de emergencia que incluyó el cierre de válvulas y la paralización del bombeo de crudo.

Contención y monitoreo ambiental

Petroecuador movilizó personal técnico y maquinaria especializada para ejecutar labores de control y mitigación del derrame. Además, se colocaron barreras de contención en puntos estratégicos como el Cañón de los Monos, en la provincia de Orellana, y en el río Coca, para prevenir afectaciones mayores al ecosistema.

El Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) desplegó equipos técnicos del Parque Nacional Cayambe Coca para evaluar el impacto en zonas protegidas y supervisar las tareas de limpieza y remediación. La cartera aseguró que mantendrá presencia permanente 24/7 en el área afectada.

Cierre vial por reparaciones

Debido a los trabajos de reparación del oleoducto, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) anunció el cierre total de la vía “Y” de Baeza – El Reventador, entre los kilómetros 89 y 91, sector La Libertad. La medida rige desde las 17:00 del lunes 16 de junio y se mantendrá por tres días.

Como alternativa, se recomienda utilizar la ruta Baeza – Narupa – Coca – Lago Agrio, ya que la Troncal Amazónica, en el tramo Lago Agrio – Límite con Napo, también está inhabilitada por el deslizamiento y la afectación al SOTE.

Un sistema con historial de rupturas

El SOTE, que transporta petróleo desde los campos amazónicos hacia la costa del país, cumple 52 años de operación y ha registrado al menos 77 roturas, según cifras de Petroecuador. Solo en marzo de 2025, un deslave en Quinindé (Esmeraldas) provocó una grave fuga que derivó en una crisis ambiental de gran escala.