
En lo que para muchos son solo desechos, Isaías Patiño Macanchí encontró una oportunidad para crear. Con ingenio, transforma restos metálicos en figuras artísticas inspiradas en temas religiosos, animales y personajes de películas. Aunque reconoce que no todos se animan a adquirir este tipo de piezas, asegura que su trabajo llama la atención por su originalidad y nivel de detalle.
Pasión
Nacido en Loja, Isaías ha trabajado en el área de metalmecánica por más de 45 años. Fue precisamente su experiencia en este oficio lo que despertó su interés por los materiales reciclados. Sin embargo, no fue hasta hace siete años que comenzó a dedicarse de lleno al arte con chatarra. Al inicio, realizaba figuras únicamente bajo pedido, pero con el tiempo empezó a crearlas por gusto, más allá del aspecto comercial.
Su primera escultura fue una bruja, seguida por un carro. Desde entonces no ha dejado de crear. “Todo lo que hago es de chatarra. Yo mismo voy a la chatarrería, compro los materiales, y a veces complemento con lo que me sobra de la metalmecánica”, comenta.
Cada figura requiere un proceso distinto, que varía según el modelo, tamaño y nivel de complejidad.
Las piezas pequeñas pueden tardar entre tres y cuatro días, mientras que las más grandes le toman uno o dos meses. Él mismo las arma, pinta y personaliza, buscando darles un acabado realista.
En su taller han cobrado vida representaciones de Don Quijote, Cristo, boxeador, hormigas, dinosaurios, dragones humanoides, Wall-E, entre muchas otras.
A pesar de la calidad y originalidad de sus obras, admite que este arte tiene poca demanda. En todo este tiempo, solo ha tenido la oportunidad de exponer su trabajo una vez, hace dos años. Sin embargo, eso no ha sido un obstáculo para seguir creando ya que hasta la fecha ha elaborado cerca de 400 figuras, que conserva en su casa.
Contacto
Quienes deseen conocer más de su trabajo pueden contactarlo al 0992606162 o visitar su taller, ubicado en el sector Las Zarzas 1, en Loja.
Cronidato
Sus esculturas tienen precios que van desde los USD 20 hasta los USD 1.500, dependiendo de su tamaño y complejidad.
