
A Loja y sus cantones la rodean un sinnúmero de leyendas que vienen trasmitiéndose de generación en generación. Una de las más conocidas en el cantón Macará es la Dama Tapada, y, según sus habitantes, aún ciertos hombres logran observarla.
Tradición
Gerónimo Herrera, un adulto mayor de 75 años y oriundo de Macará, relató en exclusiva para Diario Crónica que su cantón fronterizo es rico en leyendas, como: La Dama Tapada, Niña Alicia, La Piedra de la Viuda, entre otros.
“Según nuestros antepasados, a partir de la medianoche se les aparece —de vez en cuando— una joven delgada a los hombres en estado de embriaguez que frecuentaban en callejones de la ciudad o en el exaeropuerto José María Velasco Ibarra del cantón Macará”, narró.
Ella era elegante y esbelta, pero nadie ha visto su rostro, ya que lo lleva cubierto con un velo, además portaba una sombrilla. Al estar cerca, emanaba a su entorno una fragancia agradable y, por ello, los hombres quedaban impactados.
Hacía señales para que la siguiesen y las víctimas accedían, pero quienes no deseaban —con sus encantos lograba convencerlos—, aunque jamás permitía que se le acercaran lo suficiente.
“Al estar alejado del centro poblado, ella empezaba a detenerse y cuando el hombre miraba su rostro era una calavera; luego, un olor nauseabundo contaminaba el ambiente”, añadió.
La mayoría de las víctimas morían con convulsiones y botando espuma por la boca, otros por el susto o el pestilente hedor que emanaba el espectro. Muy pocos lograban sobrevivir, quienes quedaban traumatizados y con problemas psicológicos —muy difícil de curarse—.
Hay quienes dicen que la Dama Tapada aún transita por los callejones del cantón Macará durante las noches.
“La leyenda estaría basada en un acontecimiento trágico, —la muerte de una mujer en el sector del exaeropuerto de manera misteriosa hace décadas y que a la fecha no ha podido ser resuelto—. Sea real o una ficción, consideramos que su alma sigue deambulando hasta que haya justicia”, culminó el narrador.
