Erosión del río Coca pone en riesgo obras clave de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair

La erosión regresiva y lateral del río Coca avanza de forma acelerada y ya afecta gravemente las infraestructuras diseñadas para proteger la captación de agua de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país. Según el informe técnico del 3 de julio de 2025, el fenómeno se ubica a tan solo 4,7 kilómetros de la captación de la central, un punto crítico para su operación.

Destrucción de obras de protección por aumento de caudal

Durante la madrugada del jueves, el río Coca alcanzó un caudal de 1 886 m³/s, lo que intensificó la erosión lateral en su margen izquierda y generó procesos regresivos en el río Loco, uno de sus afluentes. La Comisión Ejecutora del Río Coca (CERC), unidad especializada de Celec, confirmó que varias obras temporales como espigones, encauzamientos y rellenos fueron severamente afectadas o destruidas.

Estas estructuras eran parte del plan de emergencia para proteger la captación de agua de la hidroeléctrica, que toma el recurso hídrico para enviarlo a través de 24 kilómetros de túneles hasta el embalse compensador. Desde allí, el agua fluye a gran presión hacia las turbinas que generan energía para abastecer a buena parte del país.

Obras permanentes en marcha: el Dique Permeable avanza al 45%

Aunque la captación continúa operativa y no hay riesgo de colapso inmediato, Celec y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE. UU. (USACE) trabajan en la construcción de un Dique Permeable como parte del Sistema de Control de Gradiente. Esta estructura, compuesta por una pantalla de pilotes secantes, registra un avance del 45,19 % y es considerada fundamental para estabilizar el cauce del río a largo plazo.

La CERC advirtió que el cauce del Coca se ha profundizado entre 1 y 1,5 metros en la zona crítica, lo que aumenta la vulnerabilidad de las infraestructuras existentes.

Impacto en carreteras y ductos petroleros

La erosión no solo compromete la operación energética del país. La vía E45, que conecta la Sierra con la Amazonía, sufrió graves daños: parte de la mesa asfáltica colapsó y fue arrastrada por el río. Además, el fenómeno amenaza directamente a las tuberías del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) y el Poliducto. Por precaución, el transporte de hidrocarburos fue suspendido.

Las autoridades continúan monitoreando el avance del fenómeno y han intensificado las labores de contención para evitar una emergencia mayor. La erosión del río Coca se mantiene como uno de los mayores desafíos para la infraestructura energética y vial del país.