La protesta se avecina
contra el régimen noboista,
con mirada fatalista,
a la vuelta de la esquina.
Si señor, la cruel espina
que se hunde inadvertida
nos complica más la vida
en un mar de sinsabores
en toditos los sectores
de mi patria mal herida.
La patada se la siente
en la punta del trasero,
con un sueldo pordiosero
que se esfuma de repente.
De manera recurrente,
de manera repetible
el valor del combustible
se incrementa a tranco largo,
es fatal, un trago amargo
que parece inextinguible.
Y don Noboa se ha cerrado
a buscar una salida
contra el precio en estampida
que nos tiene acongojados.
con los ánimos caldeados
No es posible un concentaje,
ni tampoco los chantajes
de los grupos gobiernistas,
que nos tildan de anarquistas
porque hablamos con coraje.
Nuevamente mano dura,
nuevamente los abusos,
nuevamente los obtusos
y los mismos caraduras.
Nuevamente esta lindura
de gobierno mentiroso,
que ofreció tan bondadoso
libre ingreso sin examen,
pero el pueblo ya lo sabe
del engaño escandaloso.
