Homo Deus: superar la muerte, hasta la vida artificial – IX parte

 Por: Lcdo. Augusto Costa Zabaleta

Los científicos han demostrado que las emociones son un fenómeno no espiritual, misterioso que solo sirve para escribir poesías y componer sinfonías, son algoritmos bioquímicos vitales para la supervivencia y la reproducción de todos los mamíferos; los algoritmos que controlan a los humanos operan mediante sensaciones emociones y pensamientos, es sopesar y aquilatar todas las variables y probabilidades; la selección natural ha hecho evolucionar pasión y repugnancia como algoritmos rápidos para evaluar las probabilidades de reproducción, así como los algoritmos bioquímicos que causan que sintamos atracción o indiferencia.

La teología, la mitología y la liturgia de religiones tales como el judaísmo, el hinduismo y el cristianismo giraban al principio alrededor de las relaciones entre humanos, plantas domésticas y animales de granja; el judaísmo bíblico satisfacía a campesinos y a pastores, la mayoría de sus mandamientos hablaban de la vida agrícola y aldeana y sus festividades más importantes eran las celebraciones de las cosechas; las religiones teístas como el judaísmo bíblico, su guion era la transformación del universo en deprimente drama con solo dos personajes principales, el hombre y Dios; el cristianismo sostenía que los humanos domina el resto de la creación, porque el Creador les infirió la autoridad para hacerlo en razón de ser el Homo Sapiens, y que además Dios les concede una alma eterna solo a los humanos, puesto que el destino de esta alma eterna es el objetivo de todo el cosmos cristiano.

Otras religiones como el judaísmo, el budismo y el hinduismo, han hecho gala de una empatía mayor con los animales, ponen énfasis en la conexión entre los humanos y el resto del ecosistema; cuando la biotecnología, la nanotecnología y los demás frutos de la ciencia maduren, el Homo Sapiens alcanzaran poderes divinos, y habrá recorrido el círculo completo hasta el Árbol de la Ciencia bíblico.

La teoría de la evolución se basa en el principio de la supervivencia de los más aptos, que es una idea clara y sencilla(por no decir trivial); en cambio las teorías de la relatividad y de la mecánica cuántica argumentan que es posible distorsionar el tiempo y el espacio; Darwin nos ha privado de nuestra alma, que determina que el alma no existe, se trata de una idea terrible, en razón de que se cree que cada humano posee una esencia individual eterna que permanece integrada a lo largo de la vida y que puede sobrevivir intacta a la muerte; el significado literal del término “individuo”, es algo que no puede dividirse; supuestamente esta esencia indivisible perdura sin perder ni adquirir nada; el cuerpo y el cerebro experimentan un proceso de cambio constante a medida que las neuronas disparan, la hormonas fluyen y los músculos se contraen, la personalidad, los deseos y las relaciones nunca están quietas, y pueden transformarse completamente a lo largo de años y décadas, pero sigue siendo la misma persona desde el nacimiento hasta la muerte.

Por desgracia la teoría de la evolución rechaza la idea de que mi yo verdadero sea una esencia indivisible, inmutable y potencialmente eterna; la selección natural puede producir órganos porque tiene partes, más no puede producir el alma que no tiene partes, es incapaz de producir entidades eternas como es el alma; solo el Homo Sapiens posee una mente consciente, el alma es algo muy diferente de la mente; la mente es un flujo de experiencias subjetivas, como dolor, placer, ira y amor, que surgen y desaparecen inmediatamente.