Interact, jóvenes de acción solidaria

Frente a ello, solo puedo decir que no hay nada más inspirador que presenciar una fiesta de la bondad y del bien, agrandada por el enorme empeño que brota de las verdes ramas de la juventud.

Para poner en perspectiva y entender el alcance de la labor cumplida por los jóvenes de Interact, liderados por su inteligente y entusiasta presidenta Arianna Peña, y como resultado de su natural palpitar del corazón, destaco las metas por ellos alcanzadas. Entrega de útiles escolares a 180 niños de la Escuela Luis Felipe Zapater; planes de reforestación tras los incendios de Loja; ayuda de productos básicos a familias en Vilcabamba, afectadas por los flagelos; donación de 113 m² de cerámica para renovar el piso de las áreas infantiles de la Casa Hogar María Borboni; organización de la Navidad Solidaria en favor de cientos de personas de la parroquia Carigán; realización del Festival de Carnaval para el Centro Infantil San Jerónimo; y, carrera 6K Rotarum para apoyar a la fundación JM-Contigo en la construcción de una casa de acogida para mujeres víctimas de la violencia.
¿Cómo hicieron tanto estos jovencitos en apenas un año? Con inmenso esfuerzo, alegría, acción y trabajo incansable hasta los fines de semana

¿Cómo financiaron las obras y actividades? Con ventas solidarias de garaje, obteniendo fondos en la organización de carreras atléticas, dando cuotas, gestionando fondos en el Club Rotario, pero principalmente con el sudor de sus frentes y la energía de sus magnánimos brazos.

Al escuchar todo este cúmulo de evidencias de que la bondad y la solidaridad aún existen, deberíamos animarnos a renovar la fe en la especie humana, penosamente, tan dispuesta a su autodestrucción y a dejar rastros de maldades desconcertantes que inundan las páginas de los periódicos todos los días.
Por ello, el trabajo desinteresado, sincero y vibrante de estos chicos lojanos, constituye un bálsamo social bienhechor que estimula a aferrarnos a creer que no todo está perdido y que aún hay grandes vetas de bondad en el mundo.

Al final del evento, cuando las sombras apagaban el día lojano, una lámina digital proyectada en un rincón de la sala de realización del evento, escrita por los jóvenes de Interact, decía: “No importa el sobreesfuerzo, el estrés ni lo vivido; al llegar y entregar algo a quienes lo necesitan, te pagan con la sonrisa”.

¡Qué gran ejemplo! ¡Qué regocijo saber que las nuevas generaciones de lojanos están caminando por los andamios de la solidaridad!

Por ello, parafraseando y alterando la genial frase de Julio Cortázar, quiero proponerles a los interactianos lojanos un abrazo, uno fuerte y duradero, hasta que duela. Al final será mejor que duela el cuerpo por agradecerles y no que nos duela por extrañarlos.

Hago votos para que muchos jóvenes lojanos se sumen a esta ejemplar agrupación social a la que hoy aplaudo.