
La parroquia eclesiástica Santo Domingo de Guzmán, ubicada en el centro de la ciudad de Loja, se encuentra celebrando las festividades religiosas en honor a su patrono. Los actos conmemorativos iniciaron el 30 de julio con el rezo de la novena y se extenderán hasta el viernes 8 de agosto, día central de la solemnidad.
Historia
Fray Mauricio Quimuña Narváez, de la Orden de Predicadores y actual responsable de la parroquia, destacó que la iglesia de Santo Domingo es considerada histórica y tradicional, ya que fue una de las primeras en construirse en Loja y guarda parte importante de la historia de la ciudad y de la propia orden.
“Esta fue la segunda iglesia que los dominicos fundaron en el Ecuador. Por eso, en una de sus capillas está plasmado el escudo de la orden, junto con la bandera de Loja y de nuestra comunidad”, relató.
En el interior del templo, cada mural representa a los santos de la comunidad. “Antes esta fue una casa de misión; desde aquí partían los frailes a diferentes lugares, por eso en Loja hay presencia de San Vicente, San Martín, Santa Rosa y otros santos que fueron llevados para evangelizar y dar a conocer la palabra de Dios”, explicó.
Fray Mauricio también resaltó la presencia de la Virgen del Rosario, considerada como la primera imagen que llegó al templo y que ha sido recibida con gran cariño y devoción. A ella se suma la capilla de la Virgen del Rosario de Pompella, muy venerada por los fieles, especialmente cada sábado, cuando se la celebraba con fervor.
“Para nosotros, mantener esta casa que guarda la historia de Loja y preservar su arte a través de los murales es fundamental”, añadió.
Actos
Las festividades comenzaron con el rezo de la novena el pasado 30 de julio y se extenderán hasta el 7 de agosto. Ese día, a las 18h30, celebrarán la eucaristía de vísperas, mientras que el viernes 8 de agosto, a las 11h00, oficiarán la misa solemne con la presencia de Monseñor Walter Heras Segarra.
Una de las tradiciones que mantienen es la participación de personas de distintos barrios de la ciudad, quienes acuden con devoción a las misas. Muchos siguen la costumbre heredada de sus abuelos o padres de asistir a este templo.
Como es habitual en esta celebración, los hermanos franciscanos participarán de la fiesta en honor a Santo Domingo, y a su vez, los dominicos acompañan las festividades de San Francisco. Esta tradición se basa en un relato que cuenta que, durante la fundación de ambas órdenes, Santo Domingo y San Francisco se encontraron en Italia, donde se dieron la mano y un abrazo, simbolizando su hermandad.
¿Quién fue Santo Domingo?
Santo Domingo aparece en la historia en el año 1170. Fue un canónigo regular que, al ver la pobreza y la falta de educación de su época, decidió fundar la Orden de Predicadores, enfocada en la formación, estudio, evangelización y la itinerancia.
Actualmente, la orden tiene presencia en todos los continentes y ha formado grandes santos.
“Santo Domingo nunca quiso brillar por sí mismo, pero muchos religiosos que pasaron por la orden sí lo hicieron, como Santo Tomás de Aquino, San Alberto Magno, San Vicente Ferrer, San Jacinto, San Martín, entre otros. Todos ellos han contribuido a la vida de devoción de los fieles, siempre bajo el carisma de Santo Domingo”, afirmó Fray Mauricio.
La espiritualidad de la orden se basa en cuatro pilares fundamentales: oración, estudio, predicación y vida comunitaria, que también constituyen la base del ministerio sacerdotal.
