El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este martes 26 de agosto de 2025 el despliegue de buques, patrullas navales y drones militares en las costas del Caribe, como respuesta a la movilización estadounidense en la región.
La medida ocurre horas después de que Washington confirmara el envío de un submarino nuclear y tres destructores lanzamisiles hacia aguas cercanas a Venezuela, bajo el argumento de operaciones antidrogas.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, detalló que el plan incluye:
-Patrullas navales en el lago de Maracaibo y el golfo de Venezuela.
-Buques de mayor porte en aguas territoriales del norte.
–15.000 militares reforzando la frontera con Colombia.
-Operaciones aéreas con helicópteros, drones y unidades de inteligencia.
La tensión crece en medio de acusaciones cruzadas: Caracas denuncia una “escalada hostil” de Estados Unidos, mientras que la Casa Blanca insiste en que su despliegue apunta al combate al narcotráfico.
La presencia de 4.000 marines y la recompensa de USD 50 millones por la captura de Maduro alimentan especulaciones sobre una eventual invasión, aunque analistas internacionales consideran improbable un ataque directo y lo interpretan como presión política y militar. En paralelo, el gobierno venezolano exigió ante la ONU el “cese inmediato” de las operaciones militares estadounidenses en el Caribe.

