Con la bendición de la Virgen de El Cisne arrancó la edición 196 de la Feria de Loja

Ramo de flores decorativo con un círculo que marca la edición 196 de la Feria de Loja, en un ambiente de misa con asistentes en segundo plano.
Solemne eucaristía efectuada en la iglesia Catedral.

Con una misa de acción de gracias en honor a su patrona, la Virgen de El Cisne, la Corporación de Ferias de Loja dio inicio oficial a la edición 196 de la Feria de Loja, uno de los eventos más importantes del sur del país. La ceremonia religiosa tuvo lugar a las 16h00 de este jueves 28 de agosto en la iglesia Catedral, espacio que guarda a la portentosa imagen mariana y que congregó a autoridades, organizadores y fieles.

El acto contó con la participación de representantes de instituciones locales como la Prefectura de Loja, la Mesa Turística, la Cámara de Industrias, así como delegados del norte del Perú.

Durante la prédica, monseñor Walter Heras, obispo de la Diócesis de Loja, destacó la importancia de la feria no solo como un espacio de comercio, sino también como un acontecimiento cultural y religioso que lleva la bendición de la patrona de Loja. Asimismo, deseó el mayor de los éxitos a esta nueva edición, que año a año dinamiza la economía de la ciudad.

Es importante recordar que la Feria de Loja tiene un trasfondo histórico que está ligado a la Virgen de El Cisne. Fue el Libertador Simón Bolívar quien, atendiendo la petición de vecinos de Loja y con el informe de la Junta Provincial del Distrito, decretó el 28 de julio de 1829 en Guayaquil que la feria, antes celebrada en la parroquia El Cisne del 10 de agosto al 12 de septiembre, se trasladara de forma anual a la ciudad de Loja. La medida buscaba reactivar la economía tras la devastación de la guerra y, al mismo tiempo, mantener la tradición vinculada a la Virgen.

Hoy, casi dos siglos después, la Feria de Loja sigue siendo un espacio donde confluyen la fe, la cultura y el comercio, con la Virgen de El Cisne como estandarte espiritual y fuente de unidad para los lojanos.