“Si morimos, que sea en la casa del Señor”: cristianos de Gaza se niegan a abandonar sus iglesias pese a los ataques y órdenes de evacuación

En medio de la ofensiva israelí sobre la Ciudad de Gaza, la comunidad cristiana se aferra a sus templos como último refugio. Pese a las órdenes de evacuación emitidas por el ejército israelí, líderes religiosos y fieles han decidido permanecer en las iglesias, aun a riesgo de sus vidas.

Una fe puesta a prueba

Ramez Al-Souri, sobreviviente de un ataque aéreo que en octubre de 2023 destruyó parte de la Iglesia Ortodoxa de San Porfirio y le arrebató a 12 familiares, incluidos tres hijos, asegura que no piensa huir.
“Estamos aquí entre familiares y amigos. Si morimos, que sea en la casa del Señor. No elegimos entre la vida y la muerte, sino entre la muerte y la muerte”, declaró al programa Middle East Diaries de la BBC.

Al-Souri, como otros desplazados en los templos de Gaza, afirma que su permanencia responde a la decisión del Consejo Supremo de la Iglesia y del Patriarcado Ortodoxo Griego y Latino en Jerusalén: no abandonar la ciudad.

Decisión eclesiástica frente al desarraigo

El padre Issa Musleh, portavoz del Patriarcado Griego Ortodoxo de Jerusalén, confirmó que la orden de permanecer fue tomada directamente por el Patriarca Teófilos III y el Patriarca Latino. El objetivo, dijo, es impedir el desplazamiento forzado de cristianos y palestinos en general.

“Abandonar Gaza equivaldría a una sentencia de muerte. Nuestra misión es cuidar de quienes se refugian en las iglesias, tanto musulmanes como cristianos. Expulsarnos de estos templos sería un crimen de lesa humanidad”, advirtió.

Iglesias como refugio

Actualmente, cientos de desplazados —en su mayoría mujeres, ancianos y niños con discapacidad— se refugian en los complejos religiosos. Para ellos, salir significa enfrentar lo desconocido.
“La iglesia decidió que no nos iríamos. No podemos dejar a los más vulnerables solos. Eso no es ni humano ni religioso”, señaló Elias Al-Jilda, miembro del Consejo de Representantes de la Iglesia Ortodoxa Árabe de Gaza.

Más que un templo: identidad y resistencia

Los líderes cristianos insisten en que su permanencia no es solo una cuestión de fe, sino un acto de resistencia y preservación cultural.
“El cristianismo árabe es parte integral del pueblo palestino. Si somos desplazados, nuestras iglesias se convertirán en museos vacíos”, alertó el padre Abdullah July.

Para la comunidad, permanecer en Gaza es defender su derecho a existir en su tierra natal. “Las iglesias no son solo edificios —afirman—, son símbolos de humanidad y refugio en medio de la devastación”.