Priostes azuayos expresan preocupación por falta de albergues

Participantes en un desfile cultural durante las festividades de la Virgen de El Cisne, luciendo trajes tradicionales y máscaras, mientras realizan danzas en la calle.
Priostes piden mayor apoyo de las autoridades.

La fe y devoción hacia la Virgen de El Cisne sigue siendo el motor que impulsa a los priostes de la provincia del Azuay a viajar cada septiembre a Loja para rendirle homenaje. Sus tradicionales celebraciones con castillos, luces, danzas y pirotecnia se han consolidado en las conocidas noches del peregrino. Sin embargo, uno de los principales inconvenientes que enfrentan es la falta de albergues suficientes, situación por la que piden atención de las autoridades.

Tradición

Con la llegada de la imagen de la Virgen de El Cisne a Loja, la ciudad inicia su temporada de festividades, especialmente marcada por las ‘Noches del peregrino’. Estas se han convertido en una tradición impulsada por priostes azuayos, quienes año tras año encienden el ambiente en honor a la Natividad de María, bajo la advocación de la Virgen de El Cisne. El programa festivo arranca el 1 de septiembre y se extiende hasta el día 8.

No obstante, este año —al igual que el anterior— los organizadores aseguran que la situación se ha complicado, pues únicamente habilitaron dos escuelas como albergues.

Julio Yuquilima, prioste del 1 y 2 de septiembre, señaló a Diario Crónica que la falta de espacios empieza a ser un obstáculo serio: “Tenemos que ir a donde ellos deciden. No sé cuál sea la situación, pero somos varios priostes quienes organizamos la fiesta, no solo uno. Los espacios son pequeños para recibir a todos los peregrinos que venimos. Ojalá las autoridades se pongan la mano en el pecho y piensen en nosotros, porque la mayoría venimos desde Cuenca”.

También expresó preocupación a futuro, pues teme que en unos años ya no les permitan usar las instalaciones actuales y se vean obligados a buscar alternativas por su cuenta.

Su preocupación la comparte Rosa Yuquilima, prioste del 2 y 3 de septiembre y además responsable de la elaboración de los castillos de pirotecnia. Ella explicó que no pudieron alojarse en las escuelas habilitadas debido a las restricciones con el ingreso de materiales de pólvora: “En mi familia, desde hace más de 100 años, nos hospedábamos en la escuela José Ángel Palacios. Este año no fue posible. Como trabajamos con pirotecnia tuvimos que pedir ayuda al músico, quien nos ofreció un espacio en El Plateado. Aunque queda lejos, al menos pudimos instalarnos allí y cumplir con nuestra promesa”.

La devota advierte que, de continuar esta situación, podrían optar por trasladar sus celebraciones a la parroquia El Cisne o incluso realizarlas en Cuenca, cuando la imagen visite la ciudad.

Respuesta

El padre William Arteaga, párroco de la Catedral de Loja, explicó que el Ministerio de Educación únicamente autorizó dos albergues en las escuelas 18 de Noviembre y IV Centenario. Sin embargo, gracias a gestiones adicionales, también lograron habilitar la Casa Pastoral y, en caso de ser necesario, pueden contar con la Unidad Educativa La Dolorosa.

Finalmente, el sacerdote hizo un llamado a las autoridades locales y a los lojanos para acoger con amabilidad a los priostes: “Esta es una celebración anual, no mensual. Ellos vienen con fe y devoción, y merecen sentirse bien recibidos”.