Solidaridad: la esencia de los priostes del 03 y 04 de septiembre

Un grupo de personas con camisetas azules organiza la entrega de víveres y ayuda a personas necesitadas en las calles, mostrando solidaridad y compromiso social durante la festividad tradicional.
La devoción a la Virgen del Cisne se refleja en obras sociales de los priostes.

La solidaridad se ha convertido en uno de los pilares que caracteriza a los priostes del 03 y 04 de septiembre, quienes, además de organizar la tradicional fiesta de Las Noches del Peregrino, también dedican parte de su tiempo y esfuerzo a realizar obras sociales en beneficio de quienes más lo necesitan, ya sean personas en situación vulnerable, asilos o casas de acogida.

Esta tradición que la han mantenido a lo largo de los años, cuenta con la participación de priostes en su mayoría provenientes de Azuay y Loja, quienes año a año se organizan con fe y entusiasmo para mantener viva la devoción a la Virgen y fortalecer los lazos comunitarios.

Sentir

Para Teresa María Vivanco Arias, prioste de Loja con más de 15 años, la experiencia ha sido “muy especial”, no solo por las festividades religiosas, sino también por la labor social que realizan durante el año.

“La satisfacción mía es hacer obra social, pero mi objetivo es que esto se pueda conservar en mi familia. Es algo que heredé de mis abuelos, pasó a mis padres y de ellos a mí. Ahora me corresponde enseñarles a mis hijos para que esta tradición continúe”, afirmó.

Otro de los priostes principales es Luis Morocho, de Cuenca, quien desde hace dos años asumió este rol por gratitud hacia la Churonita.

“Yo aún estoy aprendiendo, pero lo hago por amor a la Virgencita. Durante el año realizamos actividades y llevamos ayuda a quienes más lo necesitan. Es un granito de arena, pero lo hacemos de todo corazón”, expresó.

En este 2025, también se sumó al grupo Mariana Guanga, quien vive su primera experiencia como prioste. Su camino inició en 2024, cuando decidió donar un vestido y fue invitada a formar parte de esta tradición.

“Todo me ha parecido muy bonito, aunque aún estoy conociendo. Desde nuestra llegada a Loja nos organizamos muy bien: entregamos tamales a los presentes y víveres a personas necesitadas. Sé que no es mucho, pero la idea es retribuir lo que nuestra madre nos da”, comentó.

De esta manera, los priostes del 03 y 04 de septiembre reafirman que la fe y la devoción van de la mano con la solidaridad y el compromiso social, manteniendo viva una tradición que no solo une a Loja y Cuenca, sino que también brinda esperanza y ayuda a quienes más lo requieren.