
Las leyendas siguen presentes en las comunidades del cantón Calvas y actualmente forman parte de la historia que las hace únicas, una de estas es El Yunta del Inca, un relato que señala la riqueza de los pueblos y su fe.
Evento
En el cantón lojano, las leyendas que aún las relata Gregorio Ríos, un ciudadano calvense de 75 años de edad, generan temor, pero también curiosidad de jóvenes y adultos.
“Se trata que al oeste de la comunidad de Belamine, parroquia Colaisaca, existe un cerro donde afirma que cada año, especialmente el jueves santo sale una yunta de bueyes que muelen caña en un trapiche”, narró.
Lo curioso de la escena es que los animales son de color amarillo brillante, generando temor a las personas.
Cierta vez, un hombre a pesar del miedo se les acercó y pudo arrancarles un poco de pelo y constató que eran de oro.
La yunta luego de culminar su labor pasada la medianoche corre por el cañaveral con dirección al cerro y desaparece.
“Los animales que aparecen fueron encantados por los antepasados cuyo fin era evitar que las riquezas del pueblo sean halladas”.
También varias personas han buscado huellas de los bueyes en las faldas del cerro, pero no han encontrado pistas, llevándolos a presumir que la leyenda fue creada para atemorizar a los jóvenes que no ayudan a sus padres, además, de aumentar la fe de la comunidad.(I).
