Loja celebró el cumpleaños de la Virgen María

Procesión en la plaza central de Loja durante la celebración de la Natividad de la Santísima Virgen María, con una multitud de devotos y priostes acompañando la imagen de la Virgen del Cisne, ornada con un vestido rosado y flores, acompañada por sacerdotes y miembros de la Policía Nacional.
Masiva asistencia de devotos al cumpleaños de la Virgen.

Con un clima frío y una tenue llovizna que bañaba la mañana lojana, cientos de priostes, devotos y peregrinos llegados desde distintas provincias del país se congregaron en la plaza central de la ciudad para rendir homenaje a la Madre de Jesús. A pesar de las inclemencias del tiempo, la fe fue más fuerte, y los creyentes permanecieron desde el inicio hasta el final de las celebraciones por la Natividad de la Santísima Virgen María.

Celebración

Cada 8 de septiembre, la Iglesia católica recuerda el nacimiento de María, y en Loja esta solemnidad adquiere un matiz aún más especial. Desde la llegada de la sagrada imagen de la Virgen del Cisne el pasado 20 de agosto, la ciudad vive con fervor mariano cada acto litúrgico en su honor.

La jornada inició muy temprano. Eran apenas las 07h00 cuando los fieles comenzaron a ocupar la plaza, llevando sombreros, gorras, sombrillas y hasta sillas, con la esperanza de estar lo más cerca posible de la imagen sagrada. La “Churonita”, como cariñosamente la llaman, lucía un imponente vestido rosado pastel con delicados bordados dorados y una aureola que brillaba bajo la sutil luz del día.

Desde las 08h00, los cantos se elevaron en forma de mañanitas. Artistas locales y nacionales, entre ellos Máximo Escaleras, interpretaron melodías en su honor, siendo la más aclamada “Qué bella eres, Reina del Cisne”, entonada por miles de voces al unísono.

A las 10h00, el repique de campanas anunció el inicio de la eucaristía campal, presidida por el cardenal ecuatoriano Luis Cabrera, acompañado por Monseñor Walter Heras, obispo de Loja, y decenas de sacerdotes de distintas parroquias eclesiásticas de la ciudad. El acto litúrgico se convirtió en un momento de reflexión y gratitud para los devotos.

Concluida la misa, la solemnidad se trasladó a las calles. En procesión, la imagen fue acompañada por el rector del Santuario Nacional de El Cisne, Sócrates Chinchay, y miembros de la Policía Nacional que resguardaban el recorrido por las tradicionales arterias de la urbe: Bernardo Valdivieso, Colón, Bolívar y José Antonio Eguiguren. Durante todo el trayecto, las expresiones de fe no cesaron. “¡Qué hermosa!”, “¡Que viva la Virgen del Cisne!”, “¡Gracias por tus milagros!”, se escuchaba entre aplausos, lágrimas y pétalos de rosas que cubrían el camino.

Finalmente, la Virgen retornó a su hogar temporal, la Catedral de Loja, entre cánticos y ovaciones, reafirmando que su presencia es símbolo de unidad y esperanza para los católicos.

La fecha también reviste un matiz histórico, pues coincide con la Coronación de la Virgen del Cisne, acontecimiento que se celebra desde el 8 de septiembre de 1930, tras la autorización del Vaticano obtenida por el entonces obispo de Loja, Guillermo José Harris Morales, en 1928.