POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO
Empiezo diciendo que hablo desde mi postura de ciudadano común, al que le llama mucho la atención ciertos temas que no llego a entender y por ello no dejan de sorprenderme, por más que les doy vuelta en mi cabeza no alcanzo a discernir. Uno de ellos es la designación de los premios nobeles de la paz, lo que no llego a comprender es, como gente que abiertamente ha mantenido una conducta totalmente confrontativa y hasta belicista, alcancen este galardón, por ejemplo, Henry Kissinger secretario de estado norte americano en 1973 que fue el artífice del golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende en Chile con un saldo sangriento incluso se bombardeó el palacio de la moneda en Santiago por aviones de Estados Unidos instaurando la dictadura siniestra de Augusto Pinochet, lo que causó el éxodo de miles de chilenos que tuvieron que huir de la persecución, y también causó indirectamente la muerte del poeta Pablo Neruda. Henry Kissinger es considerado el asesino político más grande de la historia, en la invasión a la república del Congo sin embargo recibió este galardón.
Y este año me sorprende la designación de María Corina Machado venezolana opositora del gobierno de Nicolás Maduro, me sorprende por su evidente apoyo al genocidio contra el pueblo palestino con un saldo trágico de 70.000 muertes entre ellos 20.000 mujeres y niños de muy tierna edad, ella llegó a pedirle al primer ministro de Israel que invada a Venezuela para terminar con la dictadura de Maduro, y ahora al recibir este reconocimiento dedica el logro al Presidente Trump que mantiene un importante arsenal bélico frente a las costas de su país, con claras intenciones de invadirlo bajo el argumento de luchar contra el tráfico de drogas, cuando todos sabemos que lo que quieren es adueñarse de su riqueza mineral y petrolera, como lo hizo en Libia, le dedica el premio nobel a Donald Trump mandatario que deporta a los compatriotas de Machado después de persecuciones grotescas argumentando que todos son delincuentes, como lo ha hecho con ciudadanos de otros países de nuestra región a quienes embarca en aviones de carga encadenados de manos y pies, humillados en su dignidad humana.
Soy un convencido creyente de la auto determinación de los pueblos, por ende, creo que toda receta ajena no sirve para arreglar los problemas de un país, sino que tras de esas recetas milagrosas para supuestamente acabar con el terrorismo y democratizar una nación, se esconden intereses de apoderarse de sus riquezas. Si fuera un afán sano como ellos lo pregonan, hace rato hubieran intervenido en Haití ¿No creen?
¡Y es justamente al líder de la nación más intervencionista del planeta, a quien decide según su conveniencia, quienes son terroristas, y quienes son democráticos, a quien la señora Machado le dedica el nobel de la paz! Ojo que nuestro Ecuador está muy cerca de convertirse en colonia depende de cómo votemos el 16 del próximo mes. Son cosas que no entiendo, que alguien me explique.
