Por: Sandra Beatriz Ludeña Jiménez
Si de hacer historia se trata, ésta es una reflexión para ello, como quién picotea en briznas de hierba, y de briznas de vida se reviste su paso. Como quién pinta paisajes, y el paisaje se impregna en su figura.
Así el Concejo Municipal Lojano ha dado a luz una resolución, transitando aquel 24 de abril del 2.025, la misma que se basa en el informe signado con el número ML-CCL-2025-0210-0F del día 11 del mismo mes y año, dado por el concejal Santiago Erraez Veintimilla en representación de la Comisión del Concejo. Tal resolución, con la votación de los integrantes del cuerpo edilicio, representa un acto histórico, con el cual las nuevas calles, se llamarán de acuerdo a lo propuesto por los presidentes barriales y sus planteamientos.
He leído el texto completo, interpretando cada signo, he visto cómo los barrios dan sus intenciones con historia, con tradición, pero, también con sentido profundo del significado. Mas, si algo resalto, es lo sucedido en la ciudadela Manuel Carrión Pinzano, donde el presidente barrial Danilo Salvador Lalangui Armijos, saca a la luz los nombres de cinco personajes de nuestra comunidad, cuatro de ellos artistas plásticos y un escritor.
La propuesta del barrio Manuel Carrión Pinzano se basa en las historias personales y su contribución a nuestra ciudad, por esto dice: a) José Jacinto Tabango Andrade por la calle C-16-23; b) Delicio Romero Toledo León por la calle C-11-23; José Salvador Villa Romero por la calle C-18-23; Ángel Braulio Aguilar Masaco por la calle C-13-23; e) Alicia Margarita González Tenezaca por la calle C-14-23. Y así ha sido aprobada, resolviendo a partir del mes de abril del año 2.025 tengamos en nuestra urbe, un lugar en el mapa geográfico de Loja (ciudad), llamado con estos particulares nombres.
De lo anotado, elijo la última alternativa para hablarles, aquella calle denominada “Alicia Margarita González Tenezaca”, y justamente, lo hago, porque en ella hay el paso a la realidad y al huerto de peras, luego iré por esta calle y estaré segura, porque podré soñar despierta, y despierta tocaré sueños. ¿Quién sabe, si con mis ensueños podré ver nuevas avenidas pobladas de huertos, flores, colores? ¿Quién sabe si tal fructificado sea, tan hijo de mis retinas, como de las retinas de la artista y pintora Alicia Margarita González Tenezaca?, que ahora es Alicia en el país de su maravillosa creación.
Con sutileza y sonrisa tranquila me habla desde su silla, he llegado a su hermosísima casa, que luce sencilla por fuera, pero es un lujo de manifestaciones artísticas, por dentro. ¿Qué desea ver Sandrita? ̶ me dice ̶, mientras ensaya un nuevo paisaje, de velas, flores, fragancias, quizá el milésimo, uno entre centenares de proyectos nacidos de su luz de pintora, pero éste es el más significativo, lo ha denominado “Ángeles y Margaritas”, no pregunto por qué, pues lo intuyo.
La vida no tiene coincidencias, Alicia es hermana de Ángel González, quién, en abril trascendió de este mundo, un acontecimiento triste, pues, sin haberse recuperado del duelo de Margarita Tenezaca, su madrecita y su razón de estar aquí, experimentó otra pérdida. Mas, en abril de lluvia, fue designada motivo público. Ahora que su nombre es señal y significado para todos, ahora que su nombre resonará en miles de voces, le pregunto, ¿cómo suena ese nuevo evangelio en su oído?
Con sencillez de mirlo, responde: así como ve, con humildad, amor, entrega. Hay en su casa galerías completas de estaciones con cuadros visibles e invisibles, no hay deterioro ante mis ojos, mirlos por todas partes, fragancia a ternura, fotos de su Margarita que alumbra su historia, de quién tenemos el legado Tenezaca, apellido azuayo, que ahora corre oficialmente como historia lojana.
Finalmente, a más de darnos su ejemplo de “Mujer significado”, dice entre la calidez de su afecto, ahora abrazo con mi nuevo proyecto de “Ángeles y Margaritas” estética, color, fragancia del que ama, “será un homenaje al amor que ellos sembraron en este mundo”. Me despido de Alicia, contagiada de su inspiración, belleza y amor filial. Con tu nombre en mis calles, para emularte.
