
En el Ecuador se incrementa la producción de cultivo de maracuyá y en la provincia de Loja no es la excepción, esto debido a su potencial alimenticio. En este contexto, la Prefectura de Loja, con su Dirección General de Desarrollo Productivo, implementa la Escuela de Campo de cultivo de maracuyá en la parroquia El Tambo, cantón Catamayo.
La zona en mención, debido a sus condiciones edafoclimáticas facilita la producción de maracuyá, situación que se espera fortalecer con la intervención de la institución provincial; Miguel Tapia, técnico agrónomo de la Prefectura, señala que durante el 2025 se ha establecido la Escuela de campo, en convenio con el Gobierno Parroquial.
El trabajo interinstitucional establece aportes de cada institución, entregando incentivos que permita mejorar los procesos productivos de este rubro, es así que a los participantes de la escuela se les ha dotado de plantas, insumos agrícolas y fertilizantes a esto se suma la capacitación continua, y equipos como bombas de fumigación, que permiten mejorar las actividades de manejo del cultivo.
Tapia añade que la participación activa de productores es primordial, en El Tambo más de 15 productores que participan en la Escuela, han compartido 10 de los 15 módulos de capacitación que constan en la malla curricular, cuyos talleres se los desarrolla en un 90% de forma práctica, “hasta la fecha se ha abordado temas como: manejo de suelos, establecimiento de parcelas, fertilización, elaboración de bioinsumos, manejo adecuado de agroquímicos así como la articulación con empresas privadas que permita fortalecer capacidades, agrega el técnico.
Uno de los objetivos, es el incremento de la superficie de producción, con altos niveles de productividad de modo que nos permita ser competitivos; en El Tambo existe alrededor de 25 hectáreas de cultivo, Tapia manifiesta que se pretende incrementar este año en al menos unas 5 hectáreas más, en este sentido, al momento los cultivos que se establecieron como parcelas se encuentran en fase de floración, a las que se realiza el seguimiento respectivo para evaluar resultados de rendimiento.
La malla curricular también se dirige al manejo post cosecha, valor agregado, puesto que en el mercado fluctúan los precios de la materia prima, de ahí la necesidad de su transformación y posterior comercialización a precios justos, en mercados ya conocidos y otros que puedan generarse.
