
Los tradicionales villancicos navideños «Dulce Jesús Mío, Ya Viene el Niñito y Claveles y Rosas», son algunos de las melodías de autoría del famoso compositor lojano Salvador Bustamante Celi y que han trascendido el mundo entero, puesto que han sido interpretados en más de 100 idiomas, llegando con un mensaje de paz, felicidad y esperanza a cada uno de los hogares.
Trayectoria
La trayectoria musical de este personaje histórico es amplia, ya que destacó en géneros como: el clásico, patriótico, popular y los villancicos, convirtiéndolo en uno de los puntales de la creación nacional.
Chemary Larez Castillo, docente investigadora de la Universidad Nacional de Loja, expresó a Diario Crónica que Salvador Bustamante Celi es uno de los más importantes compositores locales, por ello, nació el proyecto de investigación titulado “Colección de Literatura Musical Académica de Mediados del Siglo XIX y XX en la Ciudad de Loja”, ante la necesidad de valorar la música de compositores lojanos y ecuatorianos.
En esta ocasión escudriñaron la historia de Salvador Bustamante Celi, conocido por su gran producción de música litúrgica, incluidos los villancicos que hasta la actualidad forman parte importante de las celebraciones decembrinas ecuatorianas.
“Durante las investigación determínanos que solo algunos de los villancicos localizados cuentan con firmas de autorías y otros han sido atribuidos a él, sin embargo, han podido constatar que muchas de las letras de estas canciones pertenecen a la tradición litúrgica y en algunos casos tienen autoría de representantes de la iglesia de los siglos XVI, XVII y XVIII, como en el caso del villancico Dulce Jesús mío, cuya letra se desprende de las novenas compuestas por Fray Fernando de Jesús Larrea, nacido en Quito en 1.700 y que en su vida misional también vivió en Colombia. Al representante Franciscano le han adjudicado también la autoría de la letra del villancico antes referido y la cuál se disputa con Fray Manuel de Almeida”, acotó.
Entre villancicos encontrados durante las indagaciones constan:
- Villancico “Ya viene el niñito”
- Villancico “Lindo niño”
- Villancico “No lloréis niñito” (atribuido a Salvador Bustamante Celi)
- Villancico “Niño Dios”
- Villancico “Pimpollito del alma”
- Villancico “Las palomitas”
- Villancico “Jesús tiernecito”
- Villancico “Tres reyes”
- Villancico “Venid pastorcillos”
- Villancico “Dulce Jesús mío (atribuido a Salvador Bustamante Celi)
- Villancico “Claveles y rosas”
- Villancico “Navidad quiteña”
- Villancico “Vamos niños” (atribuido a Salvador Bustamante Celi)
- Villancico “Soles claros” (atribuido a Salvador Bustamante Celi)
- Villancico “En brazos de una Doncella”.
En definitiva, estos villancicos son parte de lo tradicional y hasta la fecha solo han encontrado 15 de autoría y atribuidos, aunque podrían existir muchos más.
A decir de María Gabriela Romero Cueva, bisnieta de Segundo Cueva Celi y pariente con Salvador Bustamante Celi, afirmó que al igual que su bisabuelo fueron dos personajes referentes dentro de la cultura lojana y del país, porque sus miles de composiciones sobresalen por su legado.
“En cuanto a los villancicos son muy tradicionales y que a pesar de los años siguen cantándose por niños y adultos, siendo los principales: Ya viene el niño, Dulce Jesús Mio y Claveles y rosas, con ello, seguirá para siempre viva la memoria de Salvador Bustamante Celi”, añadió.
Espacios
Por otro lado, el legado de Salvador Bustamante Celi también está en la urbe lojana. Existe en su honor el Conservatorio de Música Salvador Bustamante Celi, entidad que forma a niños y jóvenes en diferentes áreas de la música; la calle Salvador Bustamante Celi, la misma que inicia en el sector El Valle y culmina en la avenida 8 de Diciembre.




En el Museo de la Música Lojana están los instrumentos más destacados y utilizados por músicos legendarios como Salvador Bustamante Celi, entre otros. También en la plazoleta El Valle, reposa un monumento en su honor; y, en un espacio de la pared, ubica en las calles Bernardo Valdivieso y Rocafuerte, está el mural en la que plasman elementos fundamentales del artista lojano como el piano y el villancico ‘Ya viene el niñito’, así como partituras antiguas para darle una ornamentación y sensación de pincelada.(I).
Villancicos más conocidos
Ya viene el niñito
Ya viene el niñito, jugando entre flores
Y los pajaritos le cantan amores
Ya se despertaron los pobres pastores
Y le van llevando pajitas y flores
La cama está fría
La cama está dura
La cama está fría
La cama está dura
La Virgen María
Llora con ternura
La Virgen María
Llora con ternura
Ya no más se caen
Todas las estrellas
A los pies del niño
Más blanco que ellas
El gallo en el parque
Ya se ha despertado
La virgen se asusta
Y el niñito llora
La cama está fría
La cama está dura
La cama está fría
La cama está dura
La Virgen María
Llora con ternura
La Virgen María
Llora con ternura
Yo le voy a hacer
Una cama de lecho
Huye de Belén
Y vente a mi pecho
Niñito bonito
Manojo de flores
Niñito bonito
Manojo de flores
Llora, pobrecito
Por los pecadores
Llora, pobrecito
Por los pecadores
Claveles y Rosas
Claveles y rosas, la cuna adornad
En tanto que un ángel meciéndole está
Claveles y rosas, la cuna adornad
En tanto que un ángel meciéndole está
No llores, niñito, no llores, mi Dios
Si te he ofendido, te pido perdón
No llores, niñito, no llores, mi Dios
Si te he ofendido, te pido perdón
Al niño pastores, venid a abrigar
Que la noche es fría y empieza a llorar
Al niño pastores, venid a abrigar
Que la noche es fría y empieza a llorar
De amores, su pecho abrazado está
Quedémonos prestos su sed apagar
De amores, su pecho abrazado está
Quedémonos prestos su sed apagar
Claveles y rosas, la cuna adornad
En tanto que un ángel meciéndole está
Claveles y rosas, la cuna adornad
En tanto que un ángel meciéndole está
Dulce Jesús Mío
Dulce Jesús mío
Mi niño adorado
Dulce Jesús mío
Mi niño adorado
Ven a nuestras almas, niñito
Ven, no tardes tanto
Ven a nuestras almas, niñito
Ven, no tardes tanto
Del seno del padre
Bajaste humanado
Del seno del padre
Bajaste humanado
Deja ya el materno, niñito
Por que te veamos
Deja ya el materno, niñito
Por que te veamos
De montes y valles
Ven, oh, deseado
De montes y valles
Ven, oh, deseado
Rompe ya los cielos, niñito
Brota flor del campo
Rompe ya los cielos, niñito
Brota flor del campo
Dulce Jesús mío
Mi niño adorado
Dulce Jesús mío
Mi niño adorado
Ven a nuestras almas, niñito
Ven, no tardes tanto
Ven a nuestras almas, niñito
Ven, no tardes tanto
En Brazos de Una Doncella
En brazos de una doncella, un infante se dormía
En brazos de una doncella, un infante se dormía
Y en su lumbre parecía ser nacido de una estrella
Y en su lumbre parecía ser nacido de una estrella
Quisiera, niño adorado, calentarte con mi aliento
Quisiera, niño adorado, calentarte con mi aliento
Y decirte lo que siento en mi pobre corazón
Y decirte lo que siento en mi pobre corazón
Si el mundo de ti se olvida y te deja abandonado
Si el mundo de ti se olvida y te deja abandonado
Yo jamás, niño adorado, yo jamás te olvidaré
Yo jamás, niño adorado, yo jamás te olvidaré
Quisiera, niño adorado, enjugar en tus mejillas
Quisiera, niño adorado, enjugar en tus mejillas
Esas lindas florecillas que el cielo ya marchitó
Esas lindas florecillas que el cielo ya marchitó
Croninúmero
Salvador Bustamante Celi, nació el 1 de marzo de 1876 en la ciudad de Loja. Fueron sus padres Teodosio Bustamante Vivar, eminente compositor, organista de la Catedral y cantante y doña Mercedes Celi.
Falleció el 8 de marzo de 1935 en su ciudad natal a los 59 años de edad.
