
Cada semana, decenas de perros son abandonados en las afueras del relleno sanitario, ubicado a 5 kilómetros de la ciudad de Amaluza, cabecera cantonal de Espíndola, pero a lo existir cerramiento, el lugar se convierte en refugio para los animales.
Al no tener alimento o agua, su única opción es buscar residuos entre la basura. Mónica Sánchez, moradora del barrio Ventanilla de Espíndola, informó en exclusiva para Diario Crónica que durante este tiempo ha podido contabilizar alrededor de 15 perros adultos.
Lamentablemente, muchos de los canes a las pocas semanas fallecen a causa de enfermedades. “También hemos constatado mascotas preñadas, luego aparecen como si ya hubieran nacido los cachorros, pero no hemos localizado a ninguno”, afirmó.
Insta a las autoridades realizar el cerramiento o en su defecto cambiar este lugar que cumplió su vida útil.
Contaminación
Por su parte, el Colectivo Juntos por el Agua, señaló que el mal llamado relleno sanitario colapsó y en la actualidad es un foco de contaminación, lo cual deja un mal referente de un cantón turístico. Existe negligencia de los administradores del municipio de Espíndola, este lugar no tiene ningún manejo adecuado de los residuos sólidos.
En ese contexto, el alcalde de Espíndola, Álvaro Antonio García, en una entrevista anterior con Diario Crónica explicó que el lugar es un botadero de basura y está totalmente colapsado. “Estamos realizando los estudios de un nuevo relleno sanitario y luego buscaremos los recursos. Existen 3 lugares tentativos, que el Ministerio de Ambiente y Energía debe aprobar: El Ingenio, El Tingo y 27 de Abril”, mencionó.(I).
