
La Asamblea Nacional, posesionada en mayo del año en curso, ha estado marcada por constantes confrontaciones entre bancadas, una situación que, según el análisis de un exlegislador, ha provocado un progresivo desgaste en la credibilidad del Parlamento y una creciente desconexión con la ciudadanía. A esta lectura del escenario nacional se suma una mirada crítica sobre el contexto local, donde —a su criterio— persisten falencias en la articulación institucional y en el compromiso de las autoridades con las verdaderas necesidades de la población.
Perspectiva
En entrevista con Diario Crónica, el exasambleísta por la provincia de Loja, Byron Maldonado, señaló que el país atraviesa un momento complejo que demanda con urgencia una reconciliación social. A su juicio, se requieren líderes con mayor sensibilidad frente a la ciudadanía y con la capacidad de impulsar, tanto desde la función ejecutiva como desde la legislativa, acciones orientadas a resolver los problemas estructurales del Ecuador.
Asimismo, recalcó que uno de los mayores desafíos es restablecer la confianza de la gente en el sistema de justicia y avanzar en la despolitización de las funciones del Estado. Advirtió que la concentración del poder en beneficio de un solo sector genera frustración en amplios grupos sociales, por lo que exhortó a la oposición a ejercer un rol fiscalizador responsable, con críticas constructivas que fortalezcan la democracia a través de propuestas normativas sólidas.
Sobre los permanentes choques entre bloques legislativos, sostuvo que estos obedecen, en gran medida, a intereses individuales y de grupos económicos y políticos. Esta dinámica, añadió, alimenta la percepción de descrédito hacia la Asamblea Nacional y profundiza el desencanto ciudadano frente al accionar político.
En relación con su gestión parlamentaria, recordó que presentó cerca de diez proyectos de ley, entre ellas iniciativas para que los excedentes de las obras energéticas sean reinvertidos en las provincias donde se ejecutan, así como la Ley del Café. No obstante, lamentó que no hayan tenido continuidad, lo que atribuyó a un marcado “celo político”. Incluso, mencionó que existen casos de persecución, ataques personales y marginación de legisladores cuando forman parte de las mayorías y no apoyan las ideas del bloque al que representan.
Sobre el ámbito local, cuestionó la falta de cercanía de las autoridades con la ciudadanía y advirtió que persisten constantes desacuerdos entre alcaldes con el Gobierno Provincial, lo que incide negativamente en la planificación territorial.
“Cada autoridad trabaja por su lado, sin una visión común de provincia, y eso se refleja en planes operativos desarticulados que no responden a las verdaderas necesidades de la gente”, expresó.
Según su postura, esa falta de coordinación deriva en gestiones inconclusas ante el Ministerio de Finanzas y en la ausencia de respuestas a problemáticas prioritarias, como la vialidad rural.
“Muchas decisiones están condicionadas por cálculos electorales, lo que ha generado un creciente cansancio ciudadano frente al populismo y la demagogia”, enfatizó.
Ante este escenario, subrayó que la educación constituye la herramienta fundamental para sacar al país del estancamiento.
Participación
En cuanto a una eventual participación en los comicios de 2027, manifestó que Loja necesita perfiles preparados y confirmó su interés en aspirar a la Alcaldía, aunque precisó que aún analiza alternativas con distintos movimientos políticos. Acotó que su experiencia en el sector público y privado le permitiría captar el respaldo del voto joven y de quienes anhelan un cantón con desarrollo sostenido, proyección económica y una visión de provincia a largo plazo.
