
En pleno centro de la parroquia Taquil, cantón Loja, existe un foco de contaminación y que las autoridades hasta la fecha no han solucionado.
Maritza Herrera, denunció que justo frente a la escuela y el centro de salud del sector, hay una alcantarilla colapsada llena de aguas negras, las mismas que recorren por las calles. En horas de fuerte sol emana olores nauseabundos.
“Se supone que la casa de salud debe ser un lugar de bienestar, pero afuera lo que hay es contaminación y peligro de accidentes. Un palo clavado en el lodo no es señalización, es negligencia”, puntualizó.
Instó a las autoridades tomar correctivos urgentes antes que haya personas enfermas o un posible percance, especialmente con los niños.(I).

