Las víctimas colaterales

Sigue lejos y distante

el insigne presidente,

su gobierno ni se siente

situación que es preocupante.

Con ven, a la deriva,

va la patria ecuatoriana,

con completa mala gana

con imagen negativa

No se siente gobernanza,

vamos ciegos al abismo,

el atraco y arribismo

va inclinando la balanza.

Para colmo, va en subida,

los temidos sicariatos,

mucha gente, en este rato,

tiene miedo por su vida.

Con el miedo no se vive,

ni tampoco se trabaja,

arrastramos la mortaja

y la muerte se percibe.

¿Cómo hacemos mis bonitos?

¿Quién protege nuestra casa

si la muerte nos abrasa

y nos tiene asustaditos?

Convivimos con la muerte

la mañana, tarde y noche,

al gobierno hago reproche

y reclamo mejor suerte.

Pero, ¿cómo nos ayuda

si se pasa solo afuera

disfrutando a su manera

y nosotros…suda y suda?

El temor es inminente

por las balas asesinas

que te agarran en la esquina

sin que seas delincuente.

Muchos muertos han caído

sin que tenga culpa alguna

bajo el manto de la luna

y el “pum”, “pum” de un estallido.