
Las lluvias recientes registradas en todos los cantones de la provincia de Loja impulsaron la culminación de las siembras de maíz, papa, yuca, arveja y fréjol. Los agricultores mantienen la expectativa de un periodo invernal equilibrado, con el objetivo de obtener los primeros frutos a partir del mes de abril.
Circunstancias
Uno de los cantones como Pindal, la actividad agrícola alcanzó cifras significativas. Más de 11.000 hectáreas quedaron destinadas al cultivo de maíz, principal gramínea de la zona.
El alcalde Julio Guerrero Vera informó a Diario Crónica que las precipitaciones iniciaron a finales de 2025 y gran parte de los sembríos ya muestran brotes, mientras los productores confían en condiciones climáticas favorables para garantizar una buena cosecha.
Durante el inicio del invierno, algunos agricultores realizaron la labor agrícola apenas aparecieron las primeras lluvias. A inicios de enero, la mayoría completó esta tarea y, en la actualidad, continúan los trabajos correspondientes a quienes presentaron retrasos o están efectuando la resiembra.
“Pindal alcanza habitualmente una producción superior a 4 millones de quintales de maíz, cifra que podría incrementarse durante el presente ciclo si las condiciones son favorables”, acotó.
Paralelamente, el GAD Municipal promueve una transformación gradual de la matriz productiva. “La diversificación incluye una mayor apuesta por el cultivo de café y la incorporación de 250 hectáreas de gandul, conocido como poroto palo. Este producto, antes limitado al consumo familiar, ahora apunta a mercados internacionales”, dijo.
Mientras tanto, en el cantón Macará, la primera etapa de siembra de arroz entra en su fase final. Sofía Hidalgo, productora local, explicó a Crónica que la preparación del suelo inicia quince días antes del trasplante, con apoyo de maquinaria agrícola y posterior inundación del terreno, acción que reduce la presencia de elementos nocivos. De forma simultánea, la germinación ocurre en espacios protegidos, donde las plántulas alcanzan cerca de 25 centímetros en dos semanas y quedan listas para el traslado.
Hacia el mes de abril, el paisaje agrícola adquiere tonalidades cafés y doradas, señales del proceso de maduración. Diez días antes de la cosecha, prevista para finales de ese mes, los agricultores interrumpen el riego para facilitar la recolección. “En Macará, alrededor de 400 productores generan aproximadamente 130.000 quintales anuales de arroz, de los cuales 25.000 abastecen el consumo local y el excedente llega a otros cantones de Loja, además de Zamora Chinchipe y Azuay”, afirmó.
En Espíndola, los trabajos agrícolas también avanzan hacia la conclusión de las siembras de maíz, fréjol y arveja. El alcalde Álvaro Antonio García manifestó a Diario Crónica que gran parte de la población depende de esta actividad y mantiene la esperanza de un invierno sin lluvias intensas, con el fin de evitar afectaciones en cultivos y terrenos.
Lluvias
Por otra parte, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) pronostica la continuidad de las precipitaciones durante las próximas semanas. Las lluvias oscilarán entre moderadas y fuertes, influenciadas por ondas tropicales que incrementan la nubosidad proveniente de la Amazonía.
Frente a este escenario, el sector campesino mantiene el optimismo, ya que la humedad resulta clave para la germinación y el desarrollo inicial de las plantas.(I).
Cantones como Macará y Pindal conocidos por su gran producción de arroz y maíz respectivamente.
