“Puente de la felicidad” en Limones es un hito histórico para Zapotillo

Aerial view of a purple arch bridge over a shallow river, with a crowd of people gathered on the bridge and along a pathway leading to it.
El puente recientemente inaugurado tiene una capacidad de carga de 40 toneladas.

La parroquia Limones, en el cantón Zapotillo, vivió una jornada histórica con la entrega oficial del puente sobre el río Alamor, una obra largamente esperada que hoy transforma la vida de la comunidad y de los sectores aledaños. Con alegría, emoción y esperanza, los habitantes celebraron la cristalización de un sueño que por décadas fue anhelado.

El prefecto de Loja, Mario Mancino, destacó que esta obra, a la que denominó “puente de la felicidad” honra su palabra de ganadero y el compromiso con la gente del campo, ratificando que cuando se trabaja con responsabilidad y amor por la provincia, los resultados llegan. El puente metálico de arco, de 100 metros de longitud y 6,40 metros de ancho, cuenta con dos veredas laterales, un carril de circulación y una capacidad de carga de 40 toneladas, garantizando seguridad y conectividad para vehículos y peatones.

José Vidal, presidente del Gobierno Parroquial de Limones, reconoció el trabajo humano y cercano del Prefecto, resaltando que la obra no solo une riberas, sino también voluntades y oportunidades para el desarrollo productivo y social de la parroquia. De su parte, Burner Moncayo, alcalde de Zapotillo, enfatizó el valor del trabajo conjunto entre autoridades, demostrando que la unidad institucional permite cumplir grandes metas.

La obra incluye accesos viales desde Huásimo Sur y hacia la parroquia Limones, con vías carrozables de 6 metros de ancho, construidas con material de mejoramiento y base granular, fortaleciendo la movilidad local. Con una inversión aproximada de 800 mil dólares por parte de la Prefectura de Loja (mediante crédito del BDE) la comunidad limonense celebra un futuro con mejores caminos y oportunidades de desarrollo.