
Moradores de la parroquia Chuquiribamba, en el cantón Loja, manifestaron inquietud por la turbiedad del agua que llega a sus viviendas, con mayor impacto en el barrio El Calvario.
La situación, reportada desde hace tres días, provoca malestar entre las familias, quienes advierten posibles riesgos para la salud y cuestionan la calidad del servicio básico.
De acuerdo con testimonios ciudadanos, la alteración del líquido vital tendría relación preliminar con trabajos de remoción de tierra vinculados a la construcción del parque eólico Villonaco III. Esta actividad habría incidido en las fuentes de abastecimiento, generando cambios visibles en el agua distribuida a la comunidad.
“Desde hace varios días el agua sale con un color extraño, no resulta apta para consumo. Existe preocupación por los niños y adultos mayores”, expresó María Jiménez, moradora del sector. A su criterio, la falta de información oficial incrementa la incertidumbre entre los habitantes.
Por su parte, Luis Armijos, residente del barrio El Calvario, cuestionó la demora en la atención del problema. “La comunidad merece una respuesta clara. Resulta urgente conocer qué ocurre y contar con agua en condiciones seguras”, señaló.
Ante este escenario, los habitantes solicitaron intervención inmediata de las autoridades competentes, entre estas, el Municipio de Loja, así como de la empresa responsable del proyecto energético.
Desde la Municipalidad informaron sobre la ejecución de inspecciones en la parroquia con el objetivo de identificar la causa de la anomalía y aplicar correctivos que permitan restablecer la normalidad en el servicio.(I).
