
La posibilidad de la eliminación del subsidio al Gas Licuado de Petróleo (GLP) reaviva tensiones históricas, despierta temores en las personas y coloca al Gobierno frente a un escenario de alta conflictividad. La ciudadanía refiere que sería un golpe a la casa media y baja.
Circunstancias
El subsidio gas en Ecuador, instaurado durante el régimen militar del general Guillermo Rodríguez Lara en 1974, surgió en medio del auge petrolero como una medida de alivio económico. Sin embargo, desde la década de los 80, la caída de los precios internacionales del crudo y el incremento del consumo interno transformaron este beneficio en una pesada carga fiscal.
A lo largo de las últimas décadas, diversos gobiernos han intentado desmontar esta política sin éxito. Durante las administraciones de Abdalá Bucaram y Jamil Mahuad, los intentos por eliminar subsidios a combustibles derivaron en intensas protestas que pusieron en riesgo la permanencia de ambos mandatarios en el poder.
En octubre de 2025, el Ministerio de Ambiente y Energía dispuso una actualización en las tarifas del servicio de comercialización del gas doméstico, manteniendo el precio oficial en USD 1,65.
No obstante, recientes declaraciones del asambleísta por la provincia de Zamora Chinchipe, Héctor Valladarez González advierte que el Fondo Monetario Internacional (FMI) habría fijado como plazo diciembre de 2026 para la eliminación del subsidio, lo que situaría al gobierno de Daniel Noboa Azín ante una decisión políticamente sensible. “Este sería el verdadero motivo que llevó al adelantó de las elecciones a noviembre de 2026, caso contrario abría acarreado un retroceso en la aceptación para el régimen”.
En Loja, la incertidumbre crece entre la población, especialmente tras la eliminación previa de subsidios a los combustibles. Habitantes expresan inquietud ante un posible incremento del costo del gas, esencial para la vida diaria.
Un distribuidor local de gas, quien decidió omitir su nombre por temor a represalias, expresó a Diario Crónica que por ahora no tiene conocimiento de una posible alza del precio del gas, aunque el panorama es incierto. “Cualquier aumento significativo afectaría tanto a consumidores como a comerciantes, reduciendo la viabilidad del servicio en barrios y parroquias”.
Actualmente, el valor de un cilindro entregado a domicilio oscila entre los USD 3,50, aunque la posibilidad de que supere los USD 10 genera alarma. María González, residente del barrio Las Pitas II, de la ciudad de Loja, explicó que una bombona puede durar entre 15 y 20 días en hogares de hasta cinco integrantes. “Para mi familia, lograr una duración de 25 días representa un esfuerzo de ahorro imprescindible frente a ingresos limitados y escasas oportunidades laborales”.
Por su parte, el economista y docente universitario, Julio Mendoza, subrayó en Crónica que el subsidio representa pérdidas millonarias para el Estado, agravadas por el contrabando hacia países vecinos como Perú, donde el precio del gas supera ampliamente el valor local, es decir, si en Ecuador tiene un costo de USD 1.65 en el lado peruano sobrepasa los USD 15.
“Una eventual eliminación del beneficio podría desencadenar una reacción social de gran magnitud, superando incluso las protestas registradas en años recientes, sin embargo, el futuro del subsidio al gas se perfila como uno de los temas más sensibles en la agenda nacional y que el Gobierno podría topar en los meses posteriores”, afirmó.(I).
El cilindro de gas tiene un valor de USD 1.65.
El gas puesto en cada hogar tiene un valor de USD 3.50
En cantones lojanos el gas en los domicilios va desde los USD 3.50.
