
La arteria vial Gonzanamá-Quilanga-El Pindo es una de las carreteras que conecta a los cantones de Calvas y Quilanga, sectores en constante desarrollo, sin embargo, en la actualidad está totalmente destrozada.
El tramo más complejo es desde la cabecera cantonal de Quilanga- El Pindo, donde los huecos están por doquier, sin descartar Gonzanamá-Quilanga, donde existen hundimientos que están a punto de cerrar la vía y deslizamientos que no han sido limpiados.
Los reclamos han sido persistentes tanto de la ciudadanía como de los transportistas. “La respuesta ha sido a medias, es decir, bachean hasta ciertos lugares y dejan abandonado el trabajo; mientras tanto, nosotros como usuarios debemos sufrir las penurias, destrucción de los automotores al circular por esta vía”, afirmó a Diario Crónica el transportista Segundo Pérez Acaro.
Por su parte Juan Carlos Santín, alcalde del cantón Quilanga, confirmó a Crónica que la vía —creada en 2009— no está en buenas condiciones. Añadió que, tras las gestiones, “el 12 de junio de 2026 la Prefectura subirá al Portal de Compras Públicas la contratación de esta obra que es urgente. La intervención será con carpeta asfáltica los 35 kilómetros que corresponde de Gonzanamá-Quilanga-El Pindo”.
Espíndola es uno de los cantones más beneficiados, por cuando acorta la distancia hacia Loja y viceversa, ya que, si por Cariamanga tiene una duración de 4 horas 30 minutos, por el trayecto de Quilanga se reduce a 3 horas 30 minutos. Desafortunadamente, en estos momentos por lo destrozada de la carretera, llegar a determinado sitio toma más tiempo, acotó Wilson Guayanay, morador de el barrio El Tingo, cantón Espíndola.(I).
Vía con huecos cada 10 metros.
Han pasado años sin soluciones definitivas.
