Ciudadanía y emprendedores rechazan propuesta de nuevo feriado en Ecuador

Crowd of people waiting in line along a storefront corridor, with various shops displaying signs, under an overcast sky.
Ciudadanía con criterios de rechazo por un posible incremento de un nuevo feriado.  

El proyecto de ley que plantea instaurar el “Día del Ecuador” como feriado nacional abrió un intenso debate en la ciudadanía, quienes rechazan la propuesta por no tener base. Los emprendedores también afirman pérdidas en los asuetos.

Circunstancias

Mishel Mancheno y Keevin Gallardo, asambleístas por Chimborazo de la bancada de ADN (Acción Democrática Nacional) impulsan la declaratoria del 11 de septiembre como “Día del Ecuador”, en conmemoración de 1830, año en que Riobamba acogió la aprobación de la primera Constitución. La iniciativa pretende fortalecer la identidad cívica y la memoria histórica, además de posicionar a esa ciudad como cuna del Estado ecuatoriano mediante sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional en esa fecha.

El planteamiento también incluye reformas al Código del Trabajo y a la Ley Orgánica del Servicio Público (LOSEP), con el objetivo de convertir la jornada en feriado de descanso obligatorio en todo el territorio. La medida, de aprobarse, ampliaría el calendario de días no laborables y generaría efectos directos en diversos sectores productivos.

El jurista lojano Iván Roldán Rogel cuestiona la pertinencia de la propuesta. En Diario Crónica afirmó que la fecha carece de un significado trascendental más allá de la aprobación de la Carta Magna de 1830. “Además, existen diferencias profundas entre ese documento y la Constitución vigente de 2008. Mientras el texto fundacional estableció una república aristocrática con limitaciones en derechos y participación, la normativa actual define un Estado constitucional garantista, intercultural y con amplia inclusión ciudadana”.

Desde la ciudadanía surgen posturas críticas frente a la posibilidad de un nuevo feriado. Jacinto Quizhipe, señaló a Crónica “que vacaciones y feriados es bueno para políticos y asalariados y malo para millones de ecuatorianos que madrugamos y hacemos patria de domingo a domingo”.

En cambio, la emprendedora María Sarango advierte en Diario Crónica las consecuencias negativas de los asuetos. “Durante los feriados las ventas disminuyen de forma considerable, debido a la movilidad de las personas hacia otros destinos turísticos. En jornadas habituales, explica, los ingresos alcanzan entre el 50% y el 70%, cifra que se reduce de manera notable en días de descanso obligatorio”. A su juicio, la población prioriza empleo, salud y seguridad antes que más periodos vacacionales.

El sector turístico, por su parte, identifica oportunidades y desafíos. Eduardo Rosales, gerente de una empresa Aventura del Sur, reconoce en Crónica beneficios vinculados al movimiento de visitantes, especialmente en contextos como la Feria de Loja o la presencia de la Virgen del Cisne en la urbe local en esta fecha. Destinos como Espíndola y las lagunas de Jimbura podrían captar mayor afluencia en este tiempo. No obstante, también coincide en la falta de una justificación histórica sólida que respalde la creación del feriado.(I).

Ecuador cuenta con 10 feriados nacionales obligatorios y no recuperables: Año Nuevo, Carnaval, Viernes Santo, Día del Trabajo, Batalla del Pichincha, Primer Grito de la Independencia, Independencia de Guayaquil, Día de los Difuntos, Independencia de Cuenca y Navidad.