
El artista plástico lojano Boris Salinas Ochoa presenta la exposición escultórica “Luisa María” en el Salón del Pueblo Efraín Jara Idrovo, museo adjunto a la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Azuay, gracias a la invitación de la directora del espacio cultural, Nancy Arpi. La muestra artística rinde homenaje al mes de la madre mediante una propuesta cargada de sensibilidad, memoria y reflexión social.
Espacio
La exposición reúne ocho esculturas elaboradas en terracota, material compuesto por arcilla que permite al creador transmitir una profunda carga conceptual e ideológica. Seis piezas pertenecen al patrimonio artístico del autor y nunca serán comercializadas, mientras las dos restantes estarán disponibles para la venta.
El artista lojano expresó en exclusiva para Diario Crónica que entre las obras destaca Marujita y la Taza de Café, representación de una mujer adulta mayor sentada plácidamente sobre un sillón de madera mientras sostiene una taza de café. A su costado descansa una canasta con granos, elemento que simboliza el trabajo agrícola y el valor del café como vínculo de unión familiar.
La muestra también incorpora esculturas como: Alas de Colores, La Espera, Natalia Leyendo, El Máster y Después del Encierro, piezas que reflejan el carisma, la inteligencia y la identidad cultural del pueblo ecuatoriano desde una mirada íntima y humanista.
“La inauguración tuvo lugar el viernes 08 de mayo de 2026 y permanecerá abierta hasta finales del presente mes. Existe además la posibilidad de extender la permanencia durante junio por la conmemoración del Día del Niño, alternativa que todavía permanece en análisis.
El Salón del Pueblo Efraín Jara Idrovo atenderá al público de lunes a viernes, en horarios de 08h00 a 13h00 y de 14h00 a 17h00. El ingreso será gratuito para todos los visitantes.
Identidad
Salinas Ochoa explicó a Crónica que el nombre de la exposición “Luisa María” constituye un homenaje a dos personas fundamentales en su vida: su madre, María Luisa Ochoa, fallecida hace aproximadamente siete años, y su hija Luisa María, una niña de dos años que representa una nueva etapa personal y artística para el escultor.
“El proyecto nace como un pequeño tributo hacia mi madre y también como una expresión de amor hacia mi hija, quien ha significado un renacer en mi vida”, expresó el artista.
El creador también manifestó entusiasmo por presentar la colección fuera de Loja, hecho que marca un nuevo paso en la difusión nacional de una obra que hasta ahora permanecía inédita fuera de su ciudad natal.(I).
El artista
Boris Salinas Ochoa lleva alrededor 30 años en el mundo de la escultura.
Su gustó por el arte viene desde niño, antes de los 5 años ya realizaba dibujos. Estudió la primaria en la Escuela Alejandrino Velazco. Tras salir de la secundaria (Colegio Adolfo Valarezo) logró prepararse en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), en donde obtuvo la licenciatura en Cerámica y Diseño.
A los 23 años empezó a elaborar las esculturas, luego de una auto preparación exhaustiva siguiendo la guía de los grandes maestros.
Utiliza la mejor materia prima de diversos sectores de la ciudad de Loja y las parroquias para elaborar sus obras.
Tiene alrededor de 50 exposiciones individuales y más de 300 colectivas. Sus obras han llegado a varias partes del mundo: Europa, Asia, Norte América, Centroamérica y Sudamérica.
En la actualidad, otra de sus pasiones es el bien inmueble “Ñaña Casa Museo”, proyecto que abrió sus puertas hace 7 años por insistencia de la ciudadanía —al principio nació por amor a sus padres, luego fue para la ciudadanía.
