Frontera sur agoniza tras cinco meses de cierre, pérdidas superan el 80%

Entrance sign welcoming visitors to Ecuador, with traffic cones and a checkpoint area.
Frontera continúa cerrada y sin esperanza de una pronta apertura. 

A pocos días de cumplirse cinco meses del cierre de varias fronteras, entre estas la de Loja, las consecuencias económicas y sociales golpean con fuerza a los cantones fronterizos. La medida provocó pérdidas de hasta el 80% en actividades comerciales y turísticas en Macará y Zapotillo hasta mayo de 2026.

Circunstancias

La medida aportada por seguridad, según el Gobierno Nacional, está vigente desde diciembre de 2025 y continúa solo habilitados únicamente los pasos de Rumichaca, en la frontera con Colombia, y Huaquillas, en el límite con Perú. Mientras tanto, comerciantes, hoteleros y emprendedores de la provincia de Loja enfrentan una de las peores crisis de los últimos años. La incertidumbre continúa porque no hay fecha de apertura.

Alfonso Chininin Campoverde, presidente de la Cámara Provincial de Turismo de Loja (Captur), calificó en Diario Crónica a la situación como “lamentable” y cuestionó las decisiones adoptadas por las autoridades nacionales.

“Resulta una farsa cerrar las fronteras y condenar a los pueblos. El turismo murió y los negocios atraviesan una situación crítica”, expresó.

El dirigente aseguró que representantes de la Cámara realizan recorridos permanentes en la zona para monitorear la realidad económica de los cantones fronterizos. La ausencia de visitantes peruanos agravó el panorama comercial y genera temor entre potenciales turistas.

“Los ciudadanos peruanos ya no quieren llegar a Macará porque consideran peligrosa la zona. Las pérdidas superan cualquier cálculo”, afirmó.

Además, recordó que numerosos emprendedores adquirieron deudas para fortalecer negocios y generar plazas laborales antes del cierre fronterizo. Ahora, muchos establecimientos operan bajo mínimos o enfrentan serias dificultades para mantenerse activos.

Por otro lado, Roger Coronel, docente, emprendedor zapotillano y expresidente de la Cámara de Comercio del cantón, explicó que la economía local depende en gran parte del intercambio binacional.

“Zapotillo vive del turismo y del movimiento comercial generado por visitantes peruanos. Actualmente, las ventas se redujeron un 30% de lo registrado antes del cierre”, señaló.

Hay preocupación por la reducción del flujo turístico, situación que afecta a hoteles, transporte, restaurantes y pequeños negocios familiares. Aunque gran parte de los locales comerciales funciona en propiedades propias, varios arrendatarios abandonaron actividades por falta de rentabilidad.

En contraste, pese al complejo escenario, mencionó un fenómeno particular en el cantón. Comerciantes provenientes de otras ciudades comenzaron a instalar negocios en Zapotillo debido a los problemas de inseguridad registrados en distintos sectores del país.

“Da la impresión de que Zapotillo se convirtió en un refugio para emprendedores que buscan tranquilidad y oportunidades, aunque eso también nos afecta a los dueños de locales del cantón”, concluyó.

Habitantes y sectores productivos esperan una pronta decisión del Gobierno Nacional para reactivar la frontera y recuperar el dinamismo económico que históricamente sostuvo a la región sur del Ecuador, la cual cada día va cayendo por la falta por la nula presencia de visitantes.(I).

El cierre de frontera empezó el 24 de diciembre de 2025.

El cierre obliga a comerciantes a utilizar el paso de Huaquillas, lo que implica un recorrido de alrededor de 230 km adicionales, elevando los costos operativos.