Los señores transportistas
reanudaron su labor,
por su gusto o por temor
de las leyes garantistas.
No sé sabe, don Romero,
solo sé que nuevamente,
retomaron prontamente
su trabajo tesonero.
Los señores transportistas
se han quejado con prestancia
que las pírricas ganancias
son del tiro y pesimistas.
Yo no sé de estos relajos,
solo sé que el aquel pasaje
ha pasado en un anclaje
muchos años congelado.
Es difícil concertar
sin que existan afectados,
es análisis centrado
con el fin de concretar.
Hay que ser súper neutrales
para dar una opinión,
que no exceda la razón
y se lleve a tribunales.
Es muy cierto que los precios
del aceite, el combustible
sube a trancos, es terrible,
y lo entiendo, no soy necio.
Es ciertito que los gastos
del trabajo, operación,
han subido del tirón
y el paisaje es muy nefasto.
De otro lado, el pasajero,
se resiste al incremento
que se viene en un momento
y lo coge sin dinero.
Este asunto tan fulero
debe ser bien discutido
con el único objetivo
de apagar el avispero.
