Campos Ortega Romero
El 1 de junio de cada año en Ecuador, al igual que en otros países alrededor del mundo, se conmemora el Día del Niño para reforzar el trabajo de los Estados y la sociedad por garantizar los derechos fundamentales de los niños y las niñas a crecer y desarrollarse en condiciones de dignidad y derechos. El Día Mundial o Internacional del Niño, para la ONU se celebra oficialmente el 20 de noviembre de cada año en recuerdo a la Declaración de Derechos del Niño de 1959, sin embargo, cada país ha elegido su propia fecha conmemorativa.
La declaratoria del Año Internacional del Niño buscó reforzar los fundamentos de la Declaración Universal de los Derechos del Niño de 1959 frente a la problemática mundial de la infancia. Para 1979 por ejemplo, se registraron más de 52 millones de niños que trabajaban en el mundo (Guerrero-México 1979), lo que se sumaba a problemas graves de desnutrición, falta de acceso a la educación, violencia entre otras situaciones que lamentablemente subsisten hasta la actualidad. Es por ello que, entre los objetivos de la conmemoración del Año Internacional del Niño, se invitó a todos los países a revisar sus programas de bienestar infantil y a reforzar los programas nacionales para la sensibilización sobre los derechos de los niños y las niñas.
En 1990, el Ecuador fue el primer país de la región, y tercero en el mundo en ratificar la CDN, acorde a este compromiso, el país implementa el Código Orgánico de la Niñez y Adolescencia – CONA-, que entra en vigor en 2003; donde se implementa el “Sistema Nacional Descentralizado de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia”, que organiza la institucionalidad pública y privada; ordena que desde lo local se creen nuevas instituciones para la exigibilidad de derechos, como los consejos cantonales de la niñez y adolescencia- y las juntas cantonales de protección de derechos de niñez y adolescencia -JCPD; e implementa los Juzgados de Niñez y Familia.
Desde entonces, se han dado varios avances: se reconoció la ciudadanía de niños, niñas y adolescentes en la Constitución de 1998; se dictó el Código de la Niñez y Adolescencia en el año 2003 que establece el Sistema de Protección Integral de Niñez y Adolescencia; y en la Constitución actual, se los declaró grupo de atención prioritaria.
Estos avances legales no son suficientes, niñas, niños y adolescentes siempre son las principales víctimas en la sociedad, en nuestro país el Ministerio de Educación reconoció que, en el sistema educativo, durante el año 2022, se registraron: 57 suicidios por bullying; 424 estudiantes agredidos por sus propios compañeros; 4.115 víctimas de violencia sexual en el espacio educativo. Estos datos reclaman atención a la negligencia social y educativa en la que se encuentran nuestros niños y niñas.
Los derechos de los niños contemplan entre otros la igualdad, protección especial, a un nombre y a una nacionalidad, a la salud y al bienestar, a la atención especial, al amor y a la comprensión, a la educación gratuita y al juego, a ser el primero en recibir protección en casos de emergencia, a una infancia libre de discriminación y opresión. Así sea.
