
El proyecto hidroeléctrico se construirá en el sector de Infiernillos, en la cuenca del río Paquishapa, ubicada entre las parroquias San Antonio de Cumbe y San Pablo de Tenta, cantón Saraguro. Actualmente la iniciativa avanzando en su fase de actualización de estudios y contempla una inversión cercana a los USD 40 millones.
Circunstancias
La propuesta genera expectativas positivas entre dirigentes y habitantes de las zonas de influencia debido a los beneficios económicos, laborales y sociales que podría aportar al territorio.
Herman Agusto Armijos González, presidente del Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial Rural de San Antonio de Cumbe, expresó a Diario Crónica que gran parte de la intervención prevista tendría lugar dentro de esta jurisdicción. No obstante, aclaró que la distribución definitiva dependerá de los estudios técnicos actualmente en desarrollo.
“El proyecto contempla la captación de agua del río Paquishapa para conducirla hacia una casa de máquinas ubicada en territorio de la parroquia. De acuerdo con las explicaciones proporcionadas por los especialistas, la obra no incluirá una represa durante la primera etapa, debido a los altos costos que implicaría una infraestructura de ese tipo”, afirmó.
Las autoridades parroquiales consideran que el proyecto representa una oportunidad importante para dinamizar la economía local mediante la contratación de mano de obra, la ejecución de convenios institucionales y la entrega de compensaciones destinadas a fortalecer obras comunitarias.
“Es una propuesta muy anhelada porque puede generar empleo, movimiento económico y nuevas oportunidades para las comunidades, tal como sucede en la parroquia de San Sebastían de Yuluc con la Central Eólica Minas de Huascachaca”, destacó Armijos.
Por su parte, Jorge Contento Japón, presidente del GAD Parroquial de San Pablo de Tenta, expresó a Crónica que el proceso de socialización permitió despejar inquietudes existentes durante las primeras reuniones con las autoridades de Elecaustro y visita a su Complejo Hidroeléctrico Machangara en Azuay.
“Entre las preocupaciones iniciales figuraban posibles afectaciones a terrenos agrícolas, sistemas de riego y recursos hídricos utilizados por varias comunidades. Tras las explicaciones técnicas, los representantes locales transmitieron la información a la ciudadanía, lo que favoreció una mejor comprensión del alcance real de la intervención.
Otro de los aspectos abordados durante las reuniones corresponde a la protección ambiental. El área de Infernillos, reconocida por su atractivo turístico y por constituir hábitat natural del cóndor andino, forma parte del entorno donde se desarrollará la obra. Estudios especializados concluyeron que la infraestructura proyectada no alterará las rutas de desplazamiento ni las condiciones de conservación de esta emblemática especie.
Las evaluaciones también contemplaron la protección de fuentes de agua, quebradas, flora y fauna presentes en la zona. Además, la filosofía de trabajo de Elecaustro mantiene afinidad con las políticas locales de conservación ambiental y manejo sostenible de los recursos naturales.
Recordó que el proyecto Hidroeléctrico en Infiernillo posee antecedentes que se remontan a 2014, cuando comenzaron los primeros estudios de factibilidad. Posteriormente, las evaluaciones técnicas recibieron actualizaciones en 2018. Durante los últimos años, la empresa retomó el proceso mediante nuevas visitas de campo, reuniones comunitarias y análisis complementarios que permitirán definir los detalles finales de la construcción.
De acuerdo con la información proporcionada por la consultora encargada de la actualización técnica, los resultados definitivos podrían estar listos en aproximadamente ocho meses. Una vez concluida esa fase, la empresa estará en condiciones de avanzar hacia la ejecución de la obra.
La inversión estimada ronda los USD 40 millones sin represa y sí la obra da resultados podría estar contemplándose esa posibilidad en años posteriores.
Añadió que el monto a invertirse convierte a la obra en uno de los proyectos energéticos más importantes previstos para esta zona del sur del país.
Las autoridades locales mantienen expectativas favorables y esperan que la iniciativa contribuya al desarrollo territorial sin comprometer el patrimonio ambiental que caracteriza a estos lugares.(I).
La obra podría iniciar en 2027.
Dos parroquias de Saraguro serán las beneficiadas: San Antonio de Cumbe y San Pablo de Tenta.
Alrededor de USD 40 millones sería la inversión.
